‘Boys don’t cry’, del fracaso al éxito en la Sala Cuarta Pared

‘Boys don’t cry’, del fracaso al éxito en la Sala Cuarta Pared

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Dos hombres, antiguos amigos de la adolescencia, se encuentran después de mucho tiempo de no verse.

Dos hombres, antiguos amigos de la adolescencia, se encuentran después de mucho tiempo de no verse.

La realización personal es un reto que marca nuestras vidas desde que tomamos conciencia de los objetivos que queremos alcanzar. Hay personas que consiguen llegar a la meta, triunfan y saborean las mieles del poder, otras en cambio se convierten en espectadores de lo que podrían haber sido. Un planteamiento básico que puede volverse retorcido y que sirve como hilo conductor de Boys don’t cry. El montaje, bajo la dirección de Glòria Balañà, se representa en la Sala Cuarta Pared hasta el 2 de Noviembre.

La historia cuenta el reencuentro de dos amigos de juventud: uno ha logrado triunfar como político, tiene una casa preciosa con un despacho repleto de libros, una mujer que todavía sigue enamorada de él y dos hijos encantadores (Armand Villén) y el otro es un escritor en crisis que sigue escribiendo para encontrar en sus sueños perdidos la ilusión de hacerlos realidad (Francesc Garrido). Entre los dos comienza una conversación de frases robadas: un juego que consiste en decir una frase y adivinar el autor. Sin darse cuenta, el despacho donde están encerrados se convierte en un espejo donde el reflejo de los dos es el mismo. El éxito y el fracaso se dan de la mano para reconocer que los dos están al borde de un precipicio, y es la ventana del despacho, la que seduce para saltar por lo aires. Pero el edificio tiene una particularidad; la ventana tiene un dispositivo que detecta la caída y activa un mecanismo que evita el golpe.

Alicia González Laá, en la Sala Cuarta Pared hasta el 2 de Noviembre.

Alicia González Laá, en la Sala Cuarta Pared hasta el 2 de Noviembre.

La llegada de Alicia González Laá, la mujer del político que ha triunfado, añade mayor intensidad al encuentro convirtiendo la habitación en un disparate de música de los años 80, alcohol y suicidios colectivos. Un paso entre la realidad y el desfase en grupo, cuya autora, Victoria Szpunberg, lleva al espectador a un territorio difícil de interpretar. El reparto lo termina de completar un misterioso joven, David Anguera, del cual no se puede desvelar mucho para no estropear el final de una obra que puede generar múltiples interpretaciones.

Los hombres no lloran, eso decían The Cure, pero a veces las canciones que formaron parte de nuestra adolescencia cobran más valor porque eran las cosas que queríamos oír para ocultar nuestras debilidades. Amor, odio, poder, drama, comedia… Emociones que nos transforman a través de los años para convertirnos en seres que lloran y ríen, porque todavía tenemos sentimientos, aunque no lo parezca.

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Sala Cuarta Pared (ver mapa, cómo llegar)
24, 25, 26, 31 de Octubre
1, 2 de Noviembre

Jerónimo Carmona Garzón

Written by Ábrete, Sésamo

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