“Deseada”, drama y colores chillones con Artes Verbénicas

“Deseada”, drama y colores chillones con Artes Verbénicas

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“Deseada”, de la joven compañía Artes Verbénicas, revoluciona entre drama y neón el escenario de Nave 73.

Cartel-DeseadaEl folclore rural sale a la pista de baile, se pasea con chulería e inunda cada butaca con fluoresentes colores. Las compañías Artes Verbénicas y Tío Venancio unen fuerzas en este trabajo y convierten el texto de Eduardo Marquina La ermita, la fuente y el río en un montaje diferente, una actualización plagada de ranciedad pueblerina y estética moderna. Una combinación que bajo el título Deseada nos hará mover el cuerpo al son del Quiero verte de Los Manolos -imprescindible en cualquier feria-,  indignarnos con el machismo latente en esta particular verbena, y reír mientras asistimos a las conversaciones que las vecinas tienen abanicándose sentadas “al fresco”.

Los estridentes colores de iluminación, vestuario, y escenografía acolchan un drama donde se mezclan la tradicional mantilla y las camisetas ombligueras, y que nos presenta a Deseada, una mujer a punto de cumplir los 30 años, acostumbrada a vivir para los demás, resignada a aceptar lo estipulado por una arcaica educación y no luchar por lo que realmente anhela conseguir en la vida. Todos esperan que se case con el mozo de buena familia que la corteja sin cesar; sin embargo, la juventud deshinibida que rezuma el novio de su hermana Lucía, despierta en ella emociones que creía no estar destinada a sentir. Una vez que reconoce  las mariposas, es difícil aceptar no vivir con ellas, y el inevitable triángulo amoroso que pretende guardar en secreto deberá convivir con las murmuraciones propias del pueblo, que desencadenarán la tragedia entre cotilleos y romerías.

Deseada1

Desconocía la estética y el imaginario de Artes Verbénicas, era la primera vez que me sumergía en su colorido mundo, y terminé la función con un aplauso satisfecho, porque disfruté de un espectáculo diferente, con una identidad muy marcada, una forma de crear para el público arriesgada y que transcurre lejos de lo habitual; y para mí, las novedades y sorpresas en el teatro se merecen, como mínimo, una reverencia. Admito que dos funciones seguidas de esta compañía no son recomendables, tanto neón satura los sentidos, y el ritmo acelerado podría hacernos hiperventilar; pero en la dosis justa, es un texto y una puesta en escena que engatusa.

DESEADA-3La juventud del equipo detrás de este montaje no resta fuerza a un trabajo que me hicieron vivir una agradecida velada de verbena y teatro. Deseada, de Artes Vérbénicas y Tío Venancio, es el último suspiro de un verano que tiene los días contados. La música ensordecedora, la mezcla incoherente de tonos, el guapo del pueblo, los amigos bravucones, el drama que se calla, las sillas plegables arropando las malas lenguas, la camiseta de la peña. Una verbena con una estética que hace inevitable acordarse de Almodóvar, los estampados de flores de Volver, y el acento manchego. Un viaje al pueblo antes de abrazar la rutina de septiembre y dejar de revisar la memoria de un verano que lo pintaba todo con colores mucho más vivos.

 

Deseada, de Artes Verbénicas

Jueves de septiembre a las 20:30 en Nave 73

ENTRADAS

 

Iduna Ruiz de Martín

 

Written by Ábrete, Sésamo

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