“El pequeño poni”, el bullying, su absurdo y las familias

“El pequeño poni”, el bullying, su absurdo y las familias

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María Adánez y Roberto Enríquez, dirigidos por Luis Luque, protagonizan un drama que rescata los casos de bullying que sufrieron dos pequeños por escoger una mochila con los dibujos animados que dan título a la obra.

Mi pequeño poniLuismi es un niño de nueve años al que le gusta la serie Mi pequeño pony. Esta mochila es un objeto con el que cargar hasta la escuela, pero además tiene con ella un vínculo especial, la siente como su amuleto protector; sin embargo, esa protección que el pequeño le supone a su mochila, no evita que se convierta en el motivo de burla y el desencadenante de acoso de sus compañeros de colegio. Este niño es el protagonista de El pequeño poni, pero su nombre es el de muchos niños, y su caso, tan sólo un ejemplo del absurdo que detona tantas historias de abuso escolar.
Por absurdo que parezca, la historia que tenemos en el escenario es real. Luismi es el nombre que la función le da a Grayson Bruce, un muchacho americano que no pudo entrar a su colegio después de sufrir ataques físicos y verbales por llevar una mochila de esta serie. La dirección del centro lo consideró “detonante de acoso” e hizo responsable al pequeño de provocar las burlas y golpes de sus compañeros. Michael Morones, otro niño de 11 años, sufrió un episodio parecido por mostrar su afición a estos dibujos y llevó lejos su pena al intentar suicidarse y provocarse daños cerebrales irreversibles por la falta de oxígeno.

Este es el punto de partida de la función. Ahora voy a explicar porqué a mi no me aporto lo que iba buscando.

Mi-little-PonyYo fui abusona. Bueno, esa es la etiqueta que me tocaría ahora, porque creo que nadie lo veía así en su momento. Sólo recuerdo dos incidentes, que además sucedieron
con dos personas que después fueron amigas. El primer caso de maldad premeditada fue recopilar las virutas del sacapuntas durante meses para en la excursión de final de curso poder echárselas por el pelo a nuestra víctima. Al final no lo hicimos, nos pareció cruel, supongo. El siguiente episodio eran provocaciones para enfadar a una compañera que a pesar de ser tres veces más grande que yo, con sus quejas mantenía ocupados mis momentos de aburrimiento. No teníamos más de 8 años en ninguno de ambos caso, según apunta mi madre.
¿Eso era bullying? Pues no sé responder. No estamos educados en ese término, y esta obra tampoco profundiza- y tampoco aspira, creo- en qué es acoso y dónde empieza.

elpequenoponi

Después de ver El pequeño poni y pensar en mi paso por el colegio, mi reflexión es que hay que educar a los niños en inteligencia emocional, es algo fundamental para su supervivencia dentro y fuera de las aulas. La víctima del acoso desarrollará la resilencia suficiente como para defenderse o responder a maestros y padres con fortaleza, y en el caso del abusón y los mirones que consienten, o bien despertarían su empatía, o en caso de no tener (que los habrá), dejarían de contar con el beneplácito de otras risas. La victoria del drama del bulliyng será no estigmatizar a nadie -ni al malo, ni al bueno- y aportarles las herramientas emocionales para superar y evitar estos episodios de absurda tiranía.

el-pequeno-poniPor otro lado, en esta obra no me queda claro quiénes son los culpables. Padre, madre, colegio, compañeros. No salí con la sensación de que se señale a un responsable, y me hubiera gustado tener contra quien gritar, por quién empezar la reeducación.

Sentí que El pequeño poni, a  pesar de contar con con el apoyo de unos efectos visuales potentes, poéticos, y muy útiles, no ahonda en el drama. El guión de Paco Bezerra pone encima de la mesa la fusión de dos historias duras, que no se pueden permitir, que hay que erradicar, y deja que juzguemos. Porque somos jueces, pero creo que de la opinión que defienden cada uno de los padres y no del drama que debemos mirar.

Dicho todo esto, el abuso escolar tiene tantas opiniones como mentes piensan en ello; así que id y juzgar por vosotros mismos. Estoy segura de que sea cual sea la pregunta que os deje dentro, no saldréis indiferentes.

El pequeño poni

Teatro Bellas Artes, de miércoles a domingo.

ENTRADAS

Iduna Ruiz de Martín

@IdunaRuSol

Written by Ábrete, Sésamo

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