El sabor de la huerta de ‘Celso y Manolo’

El sabor de la huerta de ‘Celso y Manolo’

0 votes

celso_y_manolo_81500814_887x1200Los tomates rosados, los pimientos rojos desordenados en la cesta de mimbre, el pan recién sacado del horno, que luego frío sigue estando igual de bueno, las aceitunas partidas, como las del pueblo, aliñadas con ajo, orégano, y tomillo, los tarros de almendras… Todo eso, en una barra ancha, tan amplia y húmeda como un huerto, es la mejor carta de presentación de Celso y Manolo.

Cuando vives en la ciudad, y echas de menos los sabores auténticos, sin artificios; algunos recién traídos de la tierra, otros horneados artesanalmente, empiezas a pensar que lo que creías tan moderno y prometedor no lo era tanto. Entonces recuperas de la memoria esas experiencias inolvidables que sólo conocen las personas que tienen pueblo. El pueblo de su padre, de su abuelo. Ese pueblo que todos deberíamos tener para ser más felices. 

Así es como te sientes en el número 1 de la calle Libertad. Una especie de tasca modernizada que, tras La Carmencita, ha sabido llegar en el momento justo para los que añoramos  la comodidad de los espacios pequeños, la conversación cómplice con el camarero o los platos caseros que siempre van acompañados de dos cubiertos para compartir.

'Celso y Manolo' en la calle Libertad, 1.  Los sabores de la huerta están en Chueca.

‘Celso y Manolo’ en la calle Libertad, 1. Los sabores de la huerta están en Chueca.

La decoración mantiene el aire modesto de los bares de barrio. La barra, el lugar donde se corta el pan de La Magdalena de Proust, es tan espaciosa que arropa a las mesas que se distribuyen alrededor de ella. Los taburetes son bajos, la luz invita a conversar, el espacio entre las mesas te acerca al murmullo de los rincones alegres y la cartelería vintage se refleja en los cócteles que siempre están preparados para los que quieren alargar la cena. Y la noche.

Celso y Manolo Ábrete, Sésamo BlogPero es en la carta donde recuperamos los sabores de antaño. Más de 70 platos, que para mí tienen la perfecta combinación de calidad y recuerdos familiares. De esos platos elaborados con mimo y entusiasmo. El mismo entusiasmo que demuestran las personas que disfrutan cocinando para los demás y que, sin darte cuenta, va impreso en la presentación, en la materia prima o en los pequeños detalles.

Hubiera probado todo, ¿por qué resistirse a una variedad tan apetecible?. Pero el estómago es sabio, y las ganas de repetir por segunda vez me frenaron en mi despropósito de probar cada ración. Y ahora me alegro. Mi decisión fue acertada: el pan recién cortado con aceite de oliva, las aceitunas aliñadas, el queso de oveja a la vera de Portugal, las croquetas de bacalao, los huevos a la sartén con jamón ibérico y boletus y la crema catalana.

Y cuando vas terminando, intentas comer a cámara lenta, como aquél que no quiere terminar un libro que le apasiona y decide leer muy despacio, masticando cada línea y asegurando cada palabra en algún lugar de la memoria. 

  • Celso y Manolo: raciones y tapas
  • Calle Libertad, 1. (Ver mapa/cómo llegar)
  • Metro: Chueca
  • Horario: de 13.00 a 17.00 y de 20.00 a 00.00
  • Reserva mesa: 91. 531. 80. 79
  • Fotografías: ©Ábrete, Sésamo Blog, Guía del Ocio y Revista AD

Jerónimo Carmona Garzón

Written by Ábrete, Sésamo

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *