‘Emma y Julia’, pizzas italianas con sabor a horno de leña

‘Emma y Julia’, pizzas italianas con sabor a horno de leña

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Emma y Julia ábrete, sésamo blogLa comida italiana domina el mundo. Es fácil pasear por una ciudad cualquiera y encontrar un restaurante italiano sin necesidad de recurrir al móvil o a la guía turística. También está de moda comer porciones de pizza en puestos callejeros. Aunque el sabor no es el mismo, puedes sentarte en un banco y seguir observando la ciudad mientras el queso y la albahaca se funden en la boca. A pesar de la fama que goza, hay barrios como el Little Italy neoyorquino que se ha visto absorbido por otros más cercanos. Aunque la popularidad de las pizzas se ha extendido por toda la ciudad hasta llegar a Brooklyn, la pequeña Italia de edificios rojos y sabor Mediterráneo, se ha reducido a la curiosidad de los turistas que termina en la fronteriza Mulberry Street.

Así voy recapitulando una mini tesis sobre la expansión de la comida italiana en las grandes ciudades mientras como en Emma y Julia. Nunca había estado, y aunque a veces había pasado de largo en busca de un tapeo madrileño, no me decidí a entrar. Tal vez había esperado demasiado, conociendo mis gustos, me resultaba extraño no haber entrado antes. El nombre del restaurante me recordaba al de aquella película protagonizada por Meryl Streep y Amy Adams: Julie y Julia.

Su cocina se caracteriza por el uso del horno de leña para la elaboración de las pizzas. Entre sus platos más destacados están: las flores de calabacín rellenas de mozzarella, la pizza Rughetta y los ravioli nero rellenos de langostinos.

El restaurante italiano Emma y Julia abrió sus puertas en 1998, en uno de los barrios más emblemáticos de Madrid, La Latina.

El restaurante italiano Emma y Julia abrió sus puertas en 1998, en uno de los barrios más emblemáticos de Madrid, La Latina.

Aunque había oído hablar de sus famosas pizzas y la fachada de color rojo me recordaba a las trattorias romanas, el parecido razonable con el título de la película me animó a entrar definitivamente. Es difícil reconciliar un sabor con un recuerdo, pero el olor a horno de leña que inunda el restaurante nada más entrar, despertó mi memoria culinaria para disfrutar de una cena deliciosa.

emma y julia pizzeria ábrete, sésamoEmma y Julia tiene todo lo que necesita tener para parecer un auténtico restaurante italiano. El ambiente es acogedor, la decoración es simple, las mesas están cubiertas con manteles de cuadros rojos, el trato es informal y las pizzas están hechas en horno de leña. Entre sus platos más destacados están: las flores de calabacín rellenas de mozzarella, la pizza Rughetta y los ravioli nero rellenos de langostinos. Como siempre, y con el propósito de especializarme en una sola cosa, pedí la pizza Parmigiana con berenjenas, queso parmesano y albahaca. Aunque la masa no es excesivamente fina, algo que para mi es fundamental, el sabor es casero y los ingredientes se disfrutan por separado.

Según el lugar donde se horneen las pizzas, el sabor puede cambiar ligeramente. No es lo mismo una pizza horneada en un horno eléctrico, que en un horno de piedra o de leña. Aunque la masa es más gruesa, como en Nápoles, Emma y Julia tiene unas pizzas realmente buenas, sobre todo por sus bordes requemados. La apariencia humilde de los platos caseros encierran los sabores más exquisitos. Ese plato que sigue inundando las ciudades tiene la esencia familiar de los hogares pequeños. Por eso cada bocado tiene una conexión sentimental con el pasado, como si los recuerdos estuvieran horneados a fuego lento. Los míos sí.

  • Restaurante Italiano: Emma y Julia
  • Calle Cava Baja, 19 (ver mapa/cómo llegar)
  • Horario: (consultar). Lunes cerrado
  • Metro: La Latina (Línea 5)
  • Teléfono: 913 66 10 23

Jerónimo Carmona Garzón

@jerocgarzon

Written by Ábrete, Sésamo

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