“Hey boy, Hey girl”, el Romeo y Julieta de La Joven Compañía

“Hey boy, Hey girl”, el Romeo y Julieta de La Joven Compañía

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La Joven Compañía propone una versión “choni” del Romeo y Julieta de Shakespeare, con una reflexión acerca de los personajes que nacen de los reality show y amenazan con convertirse en ejemplo para muchos adolescentes.

La joven compañía“Cuidado con las escenas fuertes, igual os tenéis que tapar los ojos”, le dice una profesora a los alumnos de unos 15 años con los que compartí función. Y yo me río, claro. Ganas me daban de decirle a la pobre educadora que estos niños se han criado con Ylenias, Kikos Riveras, y viceversa; que para ellos Gran Hermano no es un programa revelación, y que controlan los sinónimos de “fornicar” mejor que la h. Pero me callé, porque me imagino que de las particularidades de los adolescentes de ahora, ya está enterada.

La Joven Compañía propone una versión del Romeo y Julieta de Shakespeare que parte de una historia demasiado real para no preocuparse. Un programa de telerrealidad acaba de batir audiencias, y para elegir a los concursantes que participarán en la segunda edición -dónde cobrarán una millonada, irrisoria con la que deben ganar los que les pagan y manipulan-, se divide a los jóvenes candidatos en dos casas enfrentadas; la que obtenga mayor fama, será la elegida para seguir dando espectáculo.

Sobre el escenario suena a todo volumen música electrónica y se desatan los colores flúor, los pendientes de diámetro circense, tarimas, sujetadores con lentejuelas, copa en mano, y andares trasnochados. No faltan los selfies, ni las discusiones en las que el tamaño sí importa y el sustantivo “puta” se combina con padres, madres, y en solitario, que también es muy rotundo. El machismo se adueña del lugar, la inteligencia brilla por su ausencia, y las decisiones guiadas por el resplandor de los euros y el canto de una fama prometida, son quienes empujan a los concursantes a un final shakesperiano.

Hey boy, hey girl

Las actrices y actores de La Joven Compañía desbordan entusiasmo. El frenesí y desmesura de sus personajes fueron apagando las risas espontáneas de los alumnos que fueron al teatro a disfrutar de su trabajo. Las bromas fueron perdiendo la gracia según avanzaban las consecuencias de una elección de vida que me temo, a veces admiran.

Jordi Casanovas firma un texto dirigido por Jose Luis Arellano García, y que me tuvo casi toda la función pensando: “Por favor que estos chavales no se quede con esta frase”. “Que no crean que esto es lo correcto”. En algún momento me faltó abanicarme los sofocos. Es posible que subestime a una generación con la que no disto ni dos décadas, pero he escuchado conversaciones realmente atroces, desestabilizadoras. Claro, que luego pienso en toda la gente que mira con hiriente condescendencia y resignación a mi quinta, a mi gremio, y a mi barrio (provengo del mismísimo Villaverde, como una de las chonipandas de la función), y después de avergonzarme un poco, vuelvo a recuperar la esperanza en una adolescencia en la que habrá de todo.

Romeo y Julieta Joven CompañíaHey boy, Hey Girl es una reflexión sobre los juguetes rotos, sobre los modelos que Jorge Javieres varios quieren vendernos como experimento televisivo sano. Es un zarandeo a los jóvenes que ahora tienen cerca de 15 años y que, como se comentó en el coloquio posterior, no han crecido sin una crisis en la cabeza; un drama no por los caprichos que hayan o no podido permitirles sus familias, si no por los estragos que la tensión y el miedo de la situación económica crítica ha generado en las casas.

Este trabajo de La Joven Compañía me parece una necesaria terapia de choque, un ejercicio en que a los jóvenes se les pone frente a la imagen que muchos repiten. Que yo me haya removido incómoda, preocupada, y que ellos hayan aplaudido, recompensando el mensaje, soltando algún “joder”escandalizado ante situaciones y discursos que se vivieron en escena, es indicativo de que con Hey boy, Hey girl han hecho un excelente trabajo.

 

Hey boy, hey girl, de La Joven Compañía

Equipo completo aquí.

Jueves, viernes y sábados en el Centro Cultural Conde Duque

ENTRADAS

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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