Hydria, el paraíso de los libros en Salamanca

Hydria, el paraíso de los libros en Salamanca

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Lecturas, música y cine conviven en torno a una pequeña cafetería vigilada por grandes autores. Hydria pone ante tí multitud de excusas para perderte horas en sus rincones.

Hydria3La Bella y la Bestia. Esa es mi película Disney preferida, todos tenemos una. Desde siempre, mi escena favorita- lo digo en serio- es cuando la cándida Bella descubre una inmensa biblioteca en el castillo del (hasta ese momento) monstruo. El libro, en general, ha viajado conmigo desde que tengo recuerdos. Era un regalo esperado, hoy es una pasión. Por eso, lugares como Hydria son para mí un paraíso terrenal.

Suso– nuestro anfitrión- y su hermano Sesé abrieron esta librería en 1980, y además de ser su negocio, se convirtió en su vivienda. Es difícil imaginar las camas desechas entre tanta cultura ordenada, pero imaginación no me falta.

Desde la puerta de entrada no se percibe el tesoro que esconde en su interior (hablo de Hydria, no del príncipe encantado de la pelicula con la que abro el artículo). En la primera planta se estrenó una de las obras de teatro de la que somos incondicionales, Secundario, pero por aquel entonces aún se llamaba Historias de camerino. El público pudo observar cómo Ginés cobraba vida desde las sillas que rodean la librería pegadas a la cristalera, flotando, suspendidos por encima de montones de libros y acogidos por otros tantos títulos.

Hydria1Desde mi posición, levanto la vista y allí está una gran verdad mirándome a los ojos: Reading is sexy. Sin soltar el té, que también da un aire muy bohemio a la situación, me acuerdo de una frase que he leído alguna vez y que complementa lo que dice aquella imagen; es algo así como “un libro te habla de la persona que lo lee”. Supongo que la sentencia tendría otra sonoridad en su autor original, pero a mi me interesa el contenido. Es real, confieso haber padecido micro-enamoramientos al ver cómo mis libros preferidos eran leídos con gusto.

Desde hace cerca de dos años, Hydria se autoañade el apellido 3.0, indicando las tres vertientes culturales que allí se reúnen: libros, discos y vinilos, y películas o series. Actividades variadas, desde presentaciones de libros a conciertos de ska, pasando por talleres infantiles, tienen un hueco en la programación de esta librería reinventada.

Suso cuenta con una clientela fija. La gente que va a Hydria sabe que no saldrá de allí con las manos vacías; como mínimo, se marcha a casa con una buena recomendación. En discos, otro sabio, Jaime, a quien puedes preguntar de cualquiera de los ritmos que esperan rodeando la gramola que decora su rincón específico.

Amélie Poulain me susurra por la espalda desde la portada de un libro; y mientras trato de recordar -sin fortuna- el título, me doy cuenta de que tengo cada día más memoria selectiva. Recuerdo que Julio Cortázar vigilaba desde las mesas decoradas con recortes de autores y me intimidaba para que continuara con Rayuela, puedo recordar cómo iba vestido mi acompañante y fotógrafo, los dibujos de un poemario que llamó mi atención, o que la categoría de los discos y vinilos viene escrita en los armarios negros situados justo debajo…¡pero no recuerdo el título desde el que miraba Amélie! Tendré que volver, que excusa más absurda, ¿verdad?

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El libro se compra menos, no podemos negarlo; pero no creo, o me niego a creer en el eterno debate que anuncia que el papel morirá. Nunca. Soy una romántica confesa y necesito del tacto y el olor de las hojas impresas. Antes, en un cumpleaños o en Reyes, no podía faltar un libro, lo anhelaba, por su historia, por lo que viviría con el. Ahora, busco también la dedicatoria de quién regala, encontrar un poco de esa persona en la lectura que voy a empezar. Para mi los libros no pierden con el tiempo, ganan.

Quien me conoce, quien ha sabido preguntarme por lo que realmente deseo, tendría claro, con sólo pisar Hydria, que podría dejarlo todo y marcharme a Salamanca para trabajar allí. Sería feliz. Compartiría esa pasión que desprende Suso por su oficio. Con voz grave, un aire humilde, de quien disfruta compartiendo lo que sabe sólo si le dejan; puede hablarte de la inmensa mayoría de los libros que nos rodean. Yo he trabajado muchos años en librería, pero siempre me ha faltado la calidez de un trabajo realizado por placer, de un negocio que son números, claro, pero también una elección de vida. Esta magia, este sentimiento, el calor, se palpa en Hydria.

Hydria4Cuando abro las páginas de un libro me gusta descubrir drama, personajes llenos de matices, un tono popular y cercano, el realismo mágico…No me marché de allí con un libro -estaba tímida para rebuscar- pero como ya os advertí, en esta librería las manos vacías no son una opción. El largo adiós de Raymond Chandler es la recomendación de Suso, y su empujón hacia la novela negra, mi mundo por explorar.

Tras esta visita, vuelvo a soñar con esa futura librería en la que pueda unir todas mis pasiones: libros, teatro, café; y pienso, con el ansia de quien quiere conocer cada vez más, en cuánto podría aprender de la sabiduría de quienes esperan una pregunta en Hydria…¡cuánto!

Librería Hydria

Plaza de la Fuente 17, Salamanca

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Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

2 Comments

    1. Ábrete, Sésamo

      Buenos días Manuel! Nosotros no somos una librería, esta es una web cultural y escribimos este artículo sobre Hydria, un rincón muy interesante de Salamanca. El libro que buscas estamos seguros de que podrá encontrarlo en cualquier librería o a través de internet en alguna página de segunda mano. ¡Felices fiestas!

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