Jerónimo Salas protagoniza “Amiga”

Jerónimo Salas protagoniza “Amiga”

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Iván Bilbao escribe y dirige Amiga, un monólogo que altera todos los sentidos a través de la actuación de Jerónimo Sala

“¡Ay, amiga…!”

¿Cuántas frases habré empezado con esa exclamación y un gesto de melodramática? Cientos, probablemente. Por eso me sentía identificada con M, la anfitriona de un piso cualquiera de La Latina,  que me invitó a mi y otra decena de personas a un salón para contarnos su drama.

Amiga Jerónimo Salas

La vida da infinitas vueltas, que se lo digan a la protagonista de Amiga, que entre dulces y copas de champán despliega para el público su caída en picado al mundo de los plebeyos, por culpa de un marido con tendencia a usar billetes ajenos.

Jerónimo Salas se bebe el vino de M. y se mete en su tacones, su falda, la chaquetilla de punto, sus medias y su historia. En un ambiente con aroma a palo santo y con La leyenda del tiempo de Camarón como música de fondo, se nos presenta con la familiaridad de la vecina del pueblo. Y esa complicidad se queda durante todo la charla, a pesar de las risas, los sustos y el drama, que lo hay.

La historia que escribe Iván Bilbao es una delicia que no sabe cómo encajar o con qué nombre etiquetar. Consigue que te quieras quedar a vivir con esa señora tan excéntrica, a escuchar el resto de la historia y a beber chatos de vinos hasta que alguna de las dos partes se pregunte en voz alta qué quería olvidar con tanta copa.

El director y dramaturgo mezcla humor absurdo, humor inteligente, terror, sorpresa, misticismo y buena música. Y todo esto se revela en un cóctel único que te espera en un enclave de Madrid desvelado por mensaje de móvil no apto para académicos de la RAE.

De Jerónimo Salas no quiero acordarme demasiado, porque si empiezo a pensar que quien tenía delante no se llamaba Maribel, M, de Málaga, con dos hijos y un marido fugado, me voy a llevar un disgusto innecesario. Y si voy al teatro es par ver historias inventadas -a veces-, y otras para llevarme el recuerdo de una buena amiga que me ha robado carcajadas y un amago de infarto.

¡Ay, amiga, déjame que viva en mi mentira!

 

 

Written by Ábrete, Sésamo

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