“La Estupidez”, un trabajo que señala nuestra tontería con el dedo

“La Estupidez”, un trabajo que señala nuestra tontería con el dedo

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La compañía Feelgood recoge distintos niveles de estupidez y nos sienta frente al espejo, primero desde el escenario y pronto desde la gran pantalla.

“Algunas personas no son lo suficientemente inteligentes para darse cuenta de lo infelices que son”. Y siguen ciegos su camino.

Empiezo con un palo, y no sé muy bien si a la sala, al productor o al responsable de la ubicación del escenario. La obra se llama estupidez, y estupidez es pegar el escenario a la primera fila, teniendo en cuenta que por la orografía de la sala no puedes, ya que a partir de la segunda fila no tenías visibilidad de la acción que ocurría en la parte frontal del mismo, por lo que continuamente te encontrabas con público levantándose de la silla y estirando el cuello, como un mirón por la ventana de unos vestuarios, para poder seguir la acción. Yo dejo el palo ahí y que alguien lo coja y le pegue, con suavidad eso sí, a quien se lo merezca. De todas formas siendo amigo del diablo y diré que seguramente no había espacio en la sala para un escenario que debe llevar mucho tiempo construido.

la estupidez teatroLa obra dirigida por Fernando Soto podría adaptarse  a una película ya que tiene un aire y una estructura muy fílmica. A ello ayuda una ambientación perfecta gracias al vestuario de Arantxa Ezquerro y a ese escenario que no cabía, pero que está perfectamente ejecutado y ambientado por Elisa Sanz que representa un motel de carretera en Las Vegas.

Esta obra coral es una comedia surrealista de enredo, con toque de humor negro y sátira, donde entre cuatro actores se reparten magistralmente 24 personajes en diferentes grados de estupidez. Todo ello con un ambiente entre una película de los hermanos Coen, una novela de Eduardo Mendoza y el espíritu de una road movie.

El texto impreso debe ser tan voluminoso como la primera parte del Quijote porque dura más de tres horas y va a un ritmo vertiginoso. Las acciones se suceden rápidamente en un guión en el que un sinfín de personajes cada vez más extremos se interrelacionan entre sí para entre todos alcanzar los más altos grados de estridencia. La obra ahonda en los distintos grados de estupidez, desde la que se ve a simple vista hasta en la que nos encontramos sumergidos muchos de nosotros sin darnos cuenta, ya sea hipotecando nuestras vidas, aguantando una rutina que no nos gusta o vendiendo nuestra alma al diablo.

No se puede dudar que Rafael Spregelburd, el autor, es argentino, ya que en algunas partes no nos podemos librar de la labia al más puro estilo de la Pampa, y del psicoanálisis que conlleva. En algunas partes se sumerge en disertaciones de los personajes que en una obra tan larga le hace perder ritmo y porque no decirlo… aburre.

la estupidez 3Los actores realizan con efectividad un complicado trabajo ya que tiene que interiorizar en apenas segundos registros muy variopintos. Excelente trabajo de Toni Acosta, Javi Col, Javier Marquez, Fran Perea y Ainhoa Santamaría, la que quizás tiene la selección de personajes más difícil, que van desde el dramatismo más crudo y duro, hasta el humor más banal y delirante.

Y de entre estos actores quiero hablar de Fran Perea, que es la parte en la que más honesto debo ser. Sinceramente le he tenido muy poco respeto a Fran como actor y ninguno como cantante. Como actor siempre me pareció lineal, que no aportaba nada a los personajes y la expresividad de una piedra, pómez eso sí. Lo sufrí sin querer en distintas películas en las que el menor de los atractivos era él. Para mí siempre ha sido un producto comercial tipo Spice Girls, en las que entre un buen manager, la fama televisiva y el dinero en marketing que se gastaron en él era suficiente para conseguir papeles que seguramente si fuera Fran “anónimo” Perea nunca habría conseguido. Dicho esto hay que decir que me plantaba en una obra en la que el único hándicap era su interpretación. Después de verle tres horas trabajar he de reconocer que ha crecido mucho como actor y me llegó a convencer. Me gustó, no voy a decir el 100%, pero si el 90% de su actuación. Y siendo aún más honesto diré que en su personaje del policía, por ejemplo, no es que me gustara, si no que me encantó. Cumple todos los difíciles requisitos que este personaje le exigía. Dramatiza, maneja los puntos de la comedia e incluso le llega a poner tensión, de tal manera que es uno de los que más me gustaron. Fran, a partir de ahora te tendré que defender en los bares, donde históricamente te atacaba.

Ya lo decía mi abuela : “¡La boca es lo más castigado que hay!”

La Estupidez

Información sobre la película.

luisvillar

Written by Ábrete, Sésamo

2 Comments

  1. Ana

    Buenos días, interesante crítica.
    Como seguidora de Fran Perea desde hace años, me alegro al leer que hayas cambiado de opinión sobre él.

    Es un actor por y para el teatro (abandonado en la época de Los Serrano), sobre las tablas es un animal.

    Tiene una gran trayectoria en teatro, Fedra (con un magífico Hipólito), Don Juan El burlador de Sevilla, Electra en el Festival de Mérida, Todos eran mis hijos, Feelgood (obra que pertenece a su compañía) que tuvo un gran éxito, y ahora La Estupidez y El Jurado (que tuve la suerte de ver, y está más que formidable). En marzo estrenará El Ciclista Utópico en el teatro Calderón de Valladolid y se espera gira a partir de octubre. A parte, va a dirigir su primera obra de teatro en Málaga, Souvenir.

    Siempre recomiendo que vayan a ver a Fran al teatro, para que eliminen los prejuicios. Los Serrano quedan ya muy lejos, y fue muy valiente por su parte marcharse de la serie en pleno boom, el personaje no tenía nada que aportarle (personaje que cada vez iba a peor).

    Luego ha hecho muchas más cosas, cine (Las 13 rosas,El camino de los ingleses, De tu ventana a la mía, La Xirgu, La viuda valenciana de Estudio1,…) varios cortos muy buenos (El opositor, Volamos hacia Miami, Eladio y la puerta interdimensional,…)y series Luna, B&b… y La Sonata del Silencio que te recomiendo ver, es una joya, y su personaje te va a sorprender MUCHÍSIMO.

    Como ves, no es el chico guapo, que pega el boom y ya no se sabe nada más de él. Es un currante, con la cabeza muy bien amueblada y como persona es extraordinario.

    ah! La Estupidez es de la compañía Feelgood Teatro (su compañía) y Teatros Luchana (Fran es socio fundador), así que el palo creo que tiene dueño 😉 jajaja

    Por si quieres leer una entrevista reciente: http://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/actor-vicio-malo-esperar-llamen_0_609289410.html

    Gracias, y un saludo!

    1. Ábrete, Sésamo

      Muchas gracias Ana por leernos y por compartir tu opinión. Tomamos nota de la entrevista que nos recomiendas, y está claro que estar abiertos a cambiar de opinión es de sabios 🙂

      ¡Que tengas un gran día!

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