“La flaqueza del bolchevique”, las páginas de Lorenzo Silva van al teatro

“La flaqueza del bolchevique”, las páginas de Lorenzo Silva van al teatro

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David Álvarez adapta para el teatro la novela de Lorenzo Silva “La flaqueza del bolchevique”, y dirige esta versión dramatizada junto a su compañero -y actor- Adolfo Fernández.

La flaqueza del bolcheviqueAquí no va a estar Lolita. No me refiero a la hija de La Faraona, hablo de la descarada niña que imaginó Nabokov y nos perturbó a todos. No he debido ser la primera en sentarme en mi butaca con esta idea en la cabeza, porque Lorenzo Silva y Adolfo Fernández, en un artículo de El País sobre este montaje, quisieron dejarlo claro.

Así que nada de Lolitas. Ni insinuaciones pecaminosas. Ni un pecho carente de inocencia que ruborice el ambiente. Aquí la historia va por otra parte, no nace en la piel.

La flaqueza del bolchevique habla de amor. Del utópico e irrealizable, como el que evoca en el protagonista la historia entre la Duquesa Olga, hija del zar Nicolas II, y el bolchevique que debió asesinarla. Las páginas de Lorenzo Silva y su adaptación tienen algo de cinismo impostado como método de supervivencia, y de diques que se caen en contra de las voluntades más frívolas. Hablan de asumir las emociones y tirar para adelante. Con todo.

A pesar de mi reputación de ávida lectora, La flaqueza del bolchevique no está entre mis libros con la marca de “ya leído”. Desconozco si jugaba en ventaja o desventaja por este hecho, pero quien si ha pasado sus páginas, valora el respeto al texto original; y yo disfruté con la sorpresa de una historia que esperaba diferente, más Lolita. Así que todos contentos.

teatro lorenzo silva

Quienes asumen el reto de llevar la reputada novela -finalista en los Premios Nadal 1997- al escenario son Adolfo Fernández y Susana Abaitua, en mi opinión, con un claro desequilibrio en favor de Adolfo, a quien descubrí mejor los rasgos y debilidades de su personaje. Él interpreta a Pablo, un hombre de negocios amargado, aburrido de todo, sin motivación especial por nada. De esencia quejica y la mente lo suficientemente perversa como para decidir acosar a Sonsoles, una prepotente ejecutiva que le denuncia tras tener un pequeño accidente de coche. El divertido juego acabará llevándole hasta la puerta del colegio de Rosana, un destino sin retorno, con cuerpo de adolescente y la picardía por despertar. En la piel de la joven está Susana Abaitua, quien seduce al maduro enamorado, que confiaba estar de vuelta de todo… De todo, qué risa me da.

Daniel Álvarez adapta un texto que tras nacer en las páginas de un libro, estuvo en las pantallas del cine, en una película homónima de 2003 protagonizada por Luis Tosar y María Valverde. Como dice Lorenzo Silva, la misma historia gana en matices y significados según las pieles que se la vayan poniendo. El papel de Tosar y el de Adolfo Fernández tiene un mismo drama, pero cada uno lo hace suyo desde unas circunstancias que les llevan a reforzar un matiz u otro. María Valverde, y Susana Abaitua, tampoco seducen con la misma ingenuidad, aunque sí con idéntica intención. A mi me queda tachar el libro -¡quien me lo iba a decir!-, y mientras lo busco, os incito a tachar la versión para teatro, y la que se disfrutó en los cines; y me contáis si todo gira en torno a las perspectivas, o no.

La flaqueza del bolchevique

Lunes a las 22:15h en el off del Teatro Lara

ENTRADAS

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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