“La velocidad del otoño” o la belleza en la vejez

“La velocidad del otoño” o la belleza en la vejez

2 votes

La veteranía de Lola Herrera se une a la interpretación de Juanjo Artero para subir a las tablas “La velocidad del otoño”, un texto sobre la vejez y la libertad de elegir de los mayores.

lola herrera juanjo arteroEn la vejez también hay belleza. Intenta dejarlo claro La velocidad del otroño, un texto de Eric Coble versionado por Bernabé Rico y dirigido por Magui Mira. Y uso el verbo “intentar” porque desde mi punto de vista, la lección es demasiado sutil, sustentada más en la fuerza de la actriz prncipal, que en la rotundidad de la trama. Os voy a contar la bella idea que sugiere La velocidad del otoño, pero tal y como yo la he aprendido.

88 años, un gusto exacerbado por el color rojo, un mínimo de tres palabrotas por frase y una risa contagiosa que normalmente nace de un recuerdo del pasado, donde últimamente vive bastante tiempo. Creo que tengo una de las abuelas más rebeldes del planeta Tierra y de otros rincones del Universo que puedan estar habitados. Viaja más que yo, sale con los amigas con la misma frecuencia que sus nietas, no perdona un chato de vino aunque la doctora le amenzace con severos dolores, y ahora quiere irse de camping para desempolvar su vieja tienda de campaña. “Abuela, tú ya no puedes dormir en un colchón tirado en el suelo, a ver quién te levanta después”. Y ante semejante reto te amenza con tirarse al suelo y demostrarte que está más agil que tú. Por no sufrir vergüenza ante la comparativa, prefiero no arriesgarme. El resto de la familia la mira con caras que varían desde “a esta señora se le va la cabeza” y  la certeza de que su energía nos entierra a todos. Y puede que así sea, pero nos empeñamos en robarle, porque sí, el derecho a elegir. A elegir cómo quiere disfrutar sus últimos años, a elegir hasta dónde quiere llegar con su entusiasmo, a qué hora se tiene que dormir, o qué tiene que comer.

velocidad otoño

Parece que la vejez llega con una norma no escrita que implica que la generación anterior decidirá por ti, por tu bien en primer lugar y por su comodidad en segundo, o al revés. Como si no tuvieras décadas a la espalda para saber qué quieres y hasta dónde puedes llegar. A los mayores se les pretende dirigir como si fueran bebés con el mundo por descubrir. Qué ingenuos somos…

Si defiendo el derecho a morir como a uno le dicten sus circunstancias, mucho más defiendo el derecho a vivir del modo que a cada uno le dicten sus ganas. Hasta sus ultimas consecuencias y a pesar de todos.

En la vejez hay belleza y energía. La vejez es esa incoherente etapa en la que tienes tiempo de todo y la presión del tiempo que se acaba. Es una etiqueta impuesta por los años en la que todos quieren participar tomando decisiones sin consultar demasiado al verdadero protagonista. A no ser que sea como mi abuela, que entonces es mejor rendirse.

Pero esto que os acabo de contar lo he aprendido con Doña Carmen, que es una de las personas más vitales que me he cruzado en la vida. De quien aspiro a heredar -además de memoria selectiva, que ya está comprobado que me la llevo-, esa tendencia a entusiasmarse por todo y ser sólo consciente de tu edad por el dolor de huesos o por los juicios de los demás (que ignorarás con carácter y sorna).

Y disculpad el sacrilegio y este viaje por los Cerros de Úbeda, pero a pesar de la impecable y prevista calidad de la actuación de Lola Herrera, ni el texto ni la interpretación a instantes sobreactuada de Juanjo Artero -no sé si su personaje era bipolar o que no entendí su modo de romper en llanto-, la belleza y la poética de la vejez me ha quedado mucho más clara con mi historia, que con la manera de ponerlo en escena de La velocidad del otoño, donde eché en falta contundencia en la historia que diera sentido terrenal a unas luces y unos colores que me hicieron preveer un viaje mucho más emotivo.

De La velocidad del otoño me quedo con mi recuerdo de La Carmen, maestra en el arte de superar escollos y vivir la vida,  aunque se empeñen en cortarle las alas.

Autor: Eric Coble Dirección y espacio escénico: Magüi Mira Versión: Bernabé Rico Iluminación: José Manuel Guerra Productor: Jesús Cimarro Una producción de: PENTACIÓN ESPECTÁCULOS Coproduce: TAL Y CUAL


Título: La velocidad del otoño
Fecha: Hasta el 26 de marzo
Horario: De martes a viernes a las 20h, sábados y domingos a las 19h
Dónde: Teatro Bellas Artes
Dirección: calle del Marqués de Casa Riera, 2

ENTRADAS

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *