“Las Inviernas”, una novela de Cristina Sánchez- Andrade

“Las Inviernas”, una novela de Cristina Sánchez- Andrade

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Cristina Sánchez-Andrade nos traslada en “Las Inviernas” hasta Galicia, años 50. Allí conocemos a Dolores y Saladina, dos hermanas unidas por un pasado oscuro, la pasión por el cine y la mentira.

 

Las Inviernas Dos mujeres avanzan por el carreiro seguidas por cuatro ovejas y una vaca. Los hombres que faenan en el campo se giran para descubrir quienes son aquellas recién llegadas que enfilan el camino hacia la casa que un día fue lugar de reunión para los habitantes de Tierra de Chá. No hay otra opción, son ellas, Las Inviernas; las nietas de Don Reinaldo: poeta, curandero, profesor y una de las grandes figuras de esa pequeña aldea gallega.

Dolores y Saladina son hermanas. No se parecen en nada, excepto por el destino que les ha tocado vivir. Recuerdan conocer el mar el día que subieron solas a un barco rumbo a Ingaterra, con más niños igual de perdidos. Ahora vuelven juntas a la que fue la casa de su abuelo, de la que huyeron cuando la Guerra Civil ocupó su infancia. En Tierra de Chá nada ha cambiado, todo el pasado está escondido bajo una alfombra de aparente normalidad, pero por algún motivo, el regreso de Las Inviernas trae consigo una inquietud que agita la plácida existencia de los habitantes de la aldea.

Las Inviernas, de Cristina Sánchez -Andrade, es una novela donde cada palabra cuenta y oculta secretos. Encierra una prosa cargada de emociones, que incide directamente en los sentidos del lector para que nos traslademos a Tierra de Chá. Podemos oler el aire de madrugada que anuncia lluvias, palpamos el verde intenso que colorea las praderas, o nos abrumamos con los murciélagos y búhos que vuelan desorientados en torno a la casa de las hermanas.

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La personalidad y matices de cada habitante es otra delicia para los lectores. Dolores y Saladina se aman y al mismo tiempo suponen el freno que impide la felicidad en la vida de la otra. Se necesitan cerca… y lejos, las une un vínculo en el que la necesidad y el rechazo se turnan el espacio en la casa. Las hermanas comparten una relación compleja que la autora consigue que entendamos a través de los diálogos, concisos y serenos, pero cargados de una verdad y resignación que hiere.

Por los caminos de la aldea se cruzan personajes tan elaborados como la viuda de Meis, que guarda luto perpetuo a su difunto marido aunque vuelva a casarse. Ramonciño, que se destetó a los siete años y abandonó la aldea para hacerse marinero. Tio Rosendo, el maestro que sufrió las palizas de los nacionales por recitar poemas que hablaban de la libertad. El cura, que llena su despensa con la comida que recoge de sus feligreses. Tiernoamor, un dentista que se viste de mujer cuando nadie le ve. O Violeta da Cuqueira, la vidente que conoce todo lo que susurran la memoria de sus vecinos.

El tojo que se quema en la plaza del pueblo, los higos que Saladina usa para hacer mermelada, el rodaje de Pandora y el holandés herrante con Ava Gardner en Tossa de Mar, la belleza desconcertante de Dolores, unas gallinas que se vuelven locas, la vaca Greta que no da leche, la textura de una sopa, la dirección del viento, los dolores de barriga, una noticia en la radio, unos contratos perdidos que todos quieren recuperar… Todo tiene un sentido especial en esta novela.

foto_cristina_sanchzandrade_copy_anthony_limberg_1_grande ¿Por qué tuvieron que marcharse de la aldea? ¿Por qué nadie quiere hablar de lo que sucedió con don Reinaldo, el abuelo? ¿Qué secreto comparten las hermanas? Los matices que convierten la novela en una historia bella y desgarradora al mismo tiempo es todo un placer que invito a que descubráis por vosotros mismos. “Hace algo radicalmente nuevo en la literatura en castellano, es original e insólita”, dice Manuel Rivas sobre esta autora, y subrayo cada palabra.

Con Las Inviernas he olvidado el mes de julio, dormir con las ventanas abiertas y el aire cálido que satura la respiración. Con Las Inviernas me he sentado en torno a la lumbre del pueblo de mi madre, una noche de otocho, o quizás de frío invierno, con una manta pesada sobre los hombros, acurrucada mientras escucho las historias que unos recuerdan y otros inventan, pero que han servido de alimento para mi imaginación. Esta es una novela que emana de la tradición oral y que al cerrar el libro os incitará a buscar esas llamas junto a las que sentarse a escuchar.

 

Las Inviernas, de Cristina Sánchez-Andrade

Editorial Anagrama, colección Narrativas Hispánicas.

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Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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