“Los ausentes siempre se equivocan al regresar”, Jules Renard

“Los ausentes siempre se equivocan al regresar”, Jules Renard

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Martin A. La ReginaLa temperatura de la habitación se había esfumado. Parecía fácil, pero realmente no sabía cómo recuperar el aliento de la sala. Neutro. ¿Cómo puede ser que el calor previo se desintegrara y tampoco diera paso al frío…?

Leo un artículo, “El amor en la era de los smartphones”, sobre el nuevo trabajo del artista británico Banksy. Se trata de una imagen de una pareja a punto de besarse, cuando de repente, algo con más explosión atómica se interpone entre el abrazo: sus teléfonos móviles. Después de esta imagen, el cambio de temperatura experimentado no me sorprende. El silencio que rodea la ceguera es directamente proporcional a la ilusión del deslumbramiento.

Cuando finalizas las páginas del diario de un señor francés que no esperas que su poética, su absoluto dominio de la “posibilidad” te acompañe durante al menos tres noches, algo hace “clic”. Una especie de verdad sobre el arte de escribir con ingenio y talento se queda levitando en la sala. Pero la ligereza y la tendencia a desaparecer acaban pronto con las referencias del libro. Es tan fácil deslizar una cortina y dar paso a la búsqueda de nuevas lecturas…

El problema acude cuando deseas entrar de nuevo en la misma bruma complaciente, pero sólo alcanzas a experimentar la sensación de asomarte al balcón. No hay paisaje. No das con la misma fascinación porque la intensidad en la forma de contar la historia no es la misma, no puede serlo, desde luego. Y entonces acudes a releer esas palabras abrazadas con tanta lucidez… “He construido castillos tan hermosos en el aire que me conformo con las ruinas”… o “nuestra inteligencia es una vela expuesta al viento”.

Continúo explorando entre lienzos sin iluminar a ver si hay algún ausente que decida regresar con sus imágenes, con sus historias… y si son tan sutiles y deliciosas como las de Jules Renard, que nos las regale, por favor…, que no se equivoque… que le devuelva la temperatura a esta habitación.

“Hay gente que retira sin problemas sus palabras, como quien retira la espada del vientre de su adversario”.

JULES RENARD, Diario 1887-1910

Mila Valcárcel

Written by Ábrete, Sésamo

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