Luces y sueños en “El Faro”, novela gráfica de Paco Roca

Luces y sueños en “El Faro”, novela gráfica de Paco Roca

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Paco Roca homenajea en “El Faro” a las historias que le hicieron soñar en su infancia. Es un canto a la libertad, a los sueños que se persiguen y a la imaginación.

eL FARO-PACO ROCA-PORTADALos faros tienen un magnetismo especial, invitan a la poesía, a la ensoñación. De ellos nace una luz que se abre paso en mitad de la oscuridad, indicando peligro o guiando hacía un destino a quienes surcan el mar. Qué mágica función la de estas solitarias torres…

Yo he descubierto El Faro, una antigua novela gráfica de Paco Roca, en una zona de la librería que tengo poco explorada, la de cómics, y reafirma mi idea de que estoy desarrollando un olfato canino para descubrir grandes historias sin proponérmelo. Esta mal que lo diga, pero es así.

Francisco Guirado, o Moby Dick, como le llama su salvador, es un ingenuo chaval de dieciocho años que durante la II República se alistó con los carabineros para impresionar a una chica del pueblo; sin embargo, las bombas llegaron antes que el primer beso. En su huída a Francia escapando de la Guerra Civil, conocerá a Telmo, un hombre de mar, el torrero de un faro.

Elfaro-de paco rocaEl curtido anciano guiará al joven en un viaje a través de los clásicos aventureros: Ulises, Gulliver, Simbad. Imaginará para su inocente compañero la Isla Laputa, un título nobiliario que reclamar, o un paraíso que espera ser descubierto por un espíritu libre; todo para devolverle la ilusión en un tiempo de sueños rotos. Y lo hace él, que ya no tiene mucho por lo que ilusionarse.

La edición de 2009, la que me he leído, incluye material extra con dibujos a lápiz, fotos, diseños y bocetos. También incluye retazos de la vida de Francisco Valiente, el hombre que inspiró la historia, un soldado republicano que acabó en el campo de concentración de Argelès, después trabajó como prisionero de guerra en Maruecos, y que regresó a su Almería natal muchos años después con las ilusiones lesionadas.

paco roca el faroPero para mí, el regalo final llega en las últimas dos hojas. Paco Roca dedica las últimas líneas a Borges y un relato que le marcó: Historia de dos que soñaron, inspirado en Las mil y una noches, como El Alquimista de Paulo Coelho. En estas dos últimas páginas de la historia bicolor, un humilde mercader de Constantinopla sueña una noche con encontrar la felicidad en El Cairo, así que deja atrás su vida y se hace a la mar guiado por esta visión. Cuando llega a su destino, un soldado que lo detiene, ríe a carcajadas con su motivación, y le cuenta un sueño igual de estúpido al que no tiene intención de dar crédito. En su caso, era en Constantinopla donde le esperaba un gran tesoro y una bella mujer. El mercader escuchó atento el relato, y cuando volvió a su ciudad natal, buscó la casa de la que habló el soldado y allí encontró a la mujer más hermosa, con quien compartiría el resto de su vida un enorme tesoro que aguardaba escondido bajo una palmera.

El Faro a mi me ha hablado de mar, de hombres libres y valientes, y de luces que señalan el camino. De luz real, y de la que desprenden las personas que te cruzas en tu viaje, con las que compartes sueños en los que tú encuentras la ruta por la que dirigirte a tu destino, y a quienes darás pistas para discurrir hacia el suyo. Estas personas, conscientes  o no de ello, también son faros.

Como dice el anciano Telmo, “no puedes ir por ahí, a la deriva, sin un sueño”. Hay quien lo tiene claro desde siempre, nunca ha soñado distinto. A mi me costó varios desvelos saber cuál era mi pasión, lo que me motivaba de verdad, pero ahora que lo sé, no permito que se me olvide ningún día, y por si me despisto -soy humana y me ocurre de vez en cuando- busco rodearme de grandes compañeros de viaje que me puedan prestar algo de luz cuando la mia esté averiada.

El Faro, de Paco Roca

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Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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