“Mercado de Motores”: un viaje a las fantasías de la niñez

“Mercado de Motores”: un viaje a las fantasías de la niñez

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Mercado de Motores en el Museo del Ferrocarril.

Mercado de Motores en el Museo del Ferrocarril.

Es fácil recurrir a esa memoria cinematográfica que todos tenemos guardada cuando queremos expresar un sentimiento. La primera vez que fui al mercado de motores, rescaté de mi memoria una de las películas más brillantes de Alfred Hitchcock, Alarma en el Expreso. En su primera etapa británica consiguió transmitir el verdadero suspense que evocaban las películas en blanco y negro. El cine ha sabido utilizar los viajes en tren para fantasear, y el museo del ferrocarril, era el mejor escenario para convertir mi visita al mercado en una sucesión de fotogramas sin color. 

Desde muy pequeños, los mercados se han convertido en el escenario de momentos inolvidables. Cuando era pequeño e iba con mi madre al mercado que se instalaba en el barrio los sábados por la mañana, me perdía entre los colores de las frutas. Mi madre compraba fresas y el frutero las guardaba en una especie de cucurucho de papel blanco. Al volver a casa, hurgaba en la bolsa, metía la mano en el cucurucho y me comía las fresas a escondidas. Al hacerte mayor cambias las fantasías infantiles y descubres otras que se adaptan de la misma manera.

Música en directo a ritmo de Jazz.

Música en directo a ritmo de Jazz.

El Mercado de Motores se encuentra en un edificio de origen industrial. Me gustan las ubicaciones que guardan un cierto desgaste por el tiempo. En Londres hay un mercado, el Green Market, que se refugia debajo de las vías del tren. Cada vez que pasa suena el traqueteo de las vías, y si te lo propones, consigues olvidarte del ruido entre las vigas que sostienen los puestecitos. Motores vende ropa nueva, usada, vintage, moderna, zapatos… Pero también se hace comida casera: pasteles, mermeladas, pan recién hecho, platos únicos y una lista interminables de cosas que no sabías que existían.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl Mercado tiene zonas abiertas y espacios cerrados. Los espacios cubiertos corresponden al Museo del Ferrocarril y se reparten sobre andenes. Las zonas que están en el exterior se utilizan como terrazas veraniegas que no entienden de estaciones del año y ceden el espacio a todas las personas que venden sus cosas de segunda mano. El Mercado tiene una dualidad mágica que te divide en zonas diferentes. A veces parece que estás tomando un café en los años 50; otras caminas sobre reliquias más propias de un museo, como un anticuario callejero, y casi siempre tienes la certeza de pasear acompañado de una banda sonora. Eso se debe a los músicos que afinan sus instrumentos sentados en sillas que calientan el asfalto.

El Mercado de Motores se celebra el segundo fin de semana de cada mes. El acceso es gratuito y las posibilidades las pones tú. Algunos recurrirán al cine para añadir un toque de fantasía, aunque en realidad, los mercados se instalan para volver a la infancia, a ese mercado al que nos llevaban nuestros padres para creer que todavía somos niños y pensar que robar una fresa es toda una aventura.

Próximas citas:

8 y 9 de marzo de 2014
12 y 13 de abril de 2014
10 y 11 de mayo de 2014
7 y 8 de junio de 2014

  • Mercado de Motores
  • Paseo de las Delicias, 61 (Ver mapa/Cómo llegar)
  • Metro: Delicias
  • Horario: de 11:00 a 22:00

Jerónimo Carmona Garzón

 

Written by Ábrete, Sésamo

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