«Ni con tres vidas que tuviera», una sólida reflexión sobre el perdón

«Ni con tres vidas que tuviera», una sólida reflexión sobre el perdón

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El periodista Jordi Évole entrevistó hace tiempo a un ex miembro de ETA. Partiendo de esta conversación, José Pascual Abellán escribe Ni con tres vidas que tuviera, un texto que invita a la reflexión sobre la posibilidad del perdón en situaciones extremas.

 

El ex terrorista Iñaki Rekarte se sentó frente al periodista Jordi Évole en su programa Salvados para hablar de culpa, arrepentimiento, juventud y lucha armada. Partiendo de esta entrevista real, los actores Jorge Cabrera, Lucía Esteso y Nacho Hevia ponen delante del espectador un texto de José Pascual Abellán dirigido por Zara Sobral donde la posibilidad de un perdón real será la idea que te lleves palpitando en las sienes.

No sé si he ido al teatro o estaba espiando una conversación real entre asesino y víctima. Viendo el trabajo de los actores de Ni con tres vidas que tuviera, hubo momentos en los que me sentía testigo de un momento íntimo, violando una escena tan auténtica, dura y emocional, que mi simple presencia mancillaba lo que allí se estaba hablando.

«¿Me perdonas?» Mil veces hemos repetido esa frase a lo largo de nuestra vida. Desde un golpe sin querer, a un gesto a propósito. Pero en esta función se habla de un perdón que no cabe en una palabra, es un perdón que algunos dirán que ni existe.

Lucía Esteso Actriz

Lucía Esteso interpreta a la huérfana de unas víctimas de ETA. Podemos ponerle cara e historia real, por eso, además de por la contundencia de su interpretación, el personaje escuece más. Ella, ya adulta, debe enfrentarse a un fantasma real, el asesino -arrepentido, sí- de su familia. Jorge Cabrera asume, con una verdad que eriza la piel, la realidad de un hombre que ha cumplido condena, que tiene un pasado que no justifica pero del que escapa y que para continuar hacia adelante, debe arriesgarse a la ausencia o existencia de un perdón. La voz intermedia, el hilo entre ambas historias, es Nacho Hevia, el periodista que arranca la costra que los púgiles de este escenario tenían tapada.

Ni con tres vidas que tuviera es un texto humano, político, social. El texto deja al espectador sin respiración, escuchando cómo un joven se convierte en terrorista, cuáles son sus pensamientos cuando debe detonar una bomba, a qué aspiraba. El corazón permanece encogido con el trabajo de la víctima, esa convivencia con una pérdida injustificable, que no deja de doler ni con el perdón.

Tras el aplauso (largo, merecido, casi terapéutico después de la dureza de lo vivido), vienen las preguntas: ¿por qué el asesinato como herramienta política? ¿el fin justifica los medios? ¿se puede vivir sin perdonar? ¿se puede vivir sin recibir un perdón? Y no las responde el teatro, las vas a tener que contestar tú.

Ni con tres vidas que tuviera es una reflexión desnuda, sencilla y honesta sobre el camino hacia la reconciliación en situaciones muy extremas. Id, escuchad y no os preocupéis si os sentís intrusos en una escena donde se resuelven asuntos pendientes, estos actores ponen tanta verdad que te sientes incómodo. Pero el teatro también sirve para eso, para abrir heridas.

Llevad tiritas.

 

Cuándo: Jueves de enero y febrero a las 20:30h

Dónde: Sala Intemperie

ENTRADAS

 

Iduna RuSol

Written by Ábrete, Sésamo

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