Nos descalzamos con la compañía Venezia Teatro

Nos descalzamos con la compañía Venezia Teatro

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José Gómez, Ana Mayo, Borja Luna y Antonio Lafuente nos hablan de su joven compañía, Venezia Teatro, y de la obra “Los desvaríos del veraneo”, que presentan en el Festival Fringe 2014.

Cartel.DesvariosAdoro la sensación de estar descalza. Busco la mínima oportunidad para quitarme los zapatos y tocar el suelo, la hierba, la arena. En este caso, me ofrecieron pisar la alfombra. El equipo de Venezia Teatro y yo nos reunimos en la alfombra color crema por la que pasea el texto de Los desvarios del veraneo, todos descalzos, dispuestos a empezar el día con una conversación sobre el teatro y las emociones que cada uno recibe y da en este arte.

Hace dos años que se constituyó -legalmente- la compañía Venezia Teatro, pero los cuatro jóvenes artistas con quienes comparto la desnudez de los pies, empezaron a trabajar juntos en La Hostería de la Posta (un guión, igual que la obra actual, de Carlo Goldoni y que suponía el trabajo de José Gómez para terminar su tercer año en la RESAD). El éxito de este montaje les llevó a presentarlo en el teatro Fernán Gómez, donde les propusieron volver con un nuevo clásico, el que quisieran. El elegido fue La isla de los esclavos, de Pierre de Marivaux. Los desvaríos del veraneo, la obra que presentan en el Festival Fringe 2014, supone el tercer montaje de la compañía y el trabajo con el que su director se licencia.

venezia teatro ábrete sésamo

“Esta obra es un caramelazo”. Es la rotunda respuesta que nos da José para explicar porqué este texto de Goldoni.Amo el teatro clásico, más el extranjero que el español. Me gusta mucho el teatro europeo de los siglos XVII y XVII. Esta obra tiene una de las grandes escenas cómicas que se usa como referente para estudiar la comedia con estudiantes, por eso la elegí.” 

Ana Mayo, Antonio Lafuente y Borja Luna al principio se mostraron cautelosos con este trabajo, “porque era un montaje muy grande, pensado para mucha gente”, nos explica la fémina del grupo. Sin embargo, reconocen que cuando te ríes a carcajadas con un texto leído, en escena va a funcionar, seguro. Y se lanzaron con su director.

“Goldoni tiene una arquitectura teatral perfecta, se adapta muy bien al tipo de teatro que hacemos, basado en el actor, en la palabra, en la comunicación, algo muy limpio.” Antonio empieza a dibujarnos el sello de la compañía… “En la palabra está la acción, está la lucha.” reafirma Borja. “En teoría todo lo que montas va siguiendo una misma línea, pero con este equipo surgen productos muy diferentes. No tiene nada que ver estética y manera de actuar de la Hosteria de la Posta con Los desvaríos del veraneo. El sello de Venezia Teatro no es tanto el resultado, sino la manera en que trabajamos. Pensamos mucho, tenemos respeto al autor, pero más a los personajes. Intentamos entender el texto y no conformarnos. A veces es casi enfermizo.” Zanja el director de la obra.

venezia teatro ábrete sésamoEl debate en torno a cómo trasladar un texto clásico a un escenario del siglo XXI muestra una opinión consensuada. Es imposible no hacer hoy un texto contemporáneo. Hagas lo que hagas lo vas a trabajar como actor contemporáneo, aunque sea el texto más clásico.”

José nos explica la diferencia entre dos términos que, según él, se confunden mucho en el teatro clásico español: “No es lo mismo contemporanizar que ocurrencia. No se puede sustituir una espada por una pistola, sin más. Puede que sea lícito hacerlo, pero si llegas ahí después de un proceso artistico que desemboque en esa pistola. Que sea necesaria.”

“Un texto clásico, si está bien escrito, será perenne”. Los conflictos que plantea Goldoni en Los desvaríos de veraneo son perfectamente reconocibles por el público, de cualquier edad, que se siente en las butacas frente a la puesta en escena de Venezia Teatro. El egoísmo, las apariencias por encima del amor o la fraternidad, los nuevos ricos y las necesidades que una sociedad como la actual nos genera. ¿Quién no se reconoce o descubre en esta trama a alguien cercano?

Los actores indagan más allá de lo que sus personajes cuentan en el texto, nos llevan a conocer unas personalidades mucho más profundas, reales. Después, junto a su trabajo de interpretación, nosotros, el público, terminamos de contar la historia tejiendo los hilos que ellos nos han lanzado.

venezia teatroUna de las razones por las que disfruto hablando con los actores, es ver cómo les brilla la mirada hablando de sus personajes. Es admirable ver el amor que sienten por sus alter ego; todos declararon estar enamorados de sus papeles en la obra. Leonardo (Antonio Lafuente) es un noble venido a menos, hermano de Vittoria, con la que vive junto a su criado, administrador de la poca riqueza que les queda. Se encuentra sumido en una espiral en la que buscará demostrar que él es mejor que nadie, aunque para ello deba endeudarse. Leonardo está perdidamente enamorado de Jacinta, sentimiento que comparte con Guillermo. Vittoria (Ana Mayo) es una inconsciente. “Es un personaje muy bonito, nunca ha sido la primera en nada y siempre va por detrás de Jacinta, que lo tiene todo enseguida. No tiene conciencia de la economía ni de cómo van las cosas. Sufre por estar a la altura de los demás.” Guillermo es omnipresente, aunque no sale mucho en la obra está en el 90% de las conversaciones. Actor y director le dieron vueltas a este personaje y viraron su historia hacia un romanticismo que prepara al espectador -y la trama- para la segunda obra de esta trilogía donde él tendrá un papel principal.

Nosotros aún no hemos visto el resultado final de Los desvaríos del veraneo, lo único que sabemos del montaje es lo que sus protagonistas han compartido con nosotros y lo que nuestra imaginación ha querido crear con las imágenes que nos han contado. Por eso, es el equipo de Venezia Teatro quienes os dan los motivos para acercaros estos días al texto de Goldoni. Para Ana lo mejor de la obra es que “se trata de una locura muy divertida, muy reconocible.” Borja, derrochando confianza, lanza un reto “si vienes, la ves, y encuentras una razón por la que no venir, invito a tres cervezas”. Más prudente, Antonio destaca que “es un trabajo muy honesto. Hacemos lo que sentimos y lo que sabemos, conociendo nuestras virtudes y carencias.” Y por último, la voz de José Gómez, quién lió a todos los demás para sumergirse en este desvarío tan actual: “Somos una compañía joven. El público debería darse la oportunidad de comprobar el teatro que hace un grupo de jóvenes con una media de edad de no más de 30 años. Les va a gustar”

desvarios_01Como todos los artistas que se merezcan ese calificativo, el equipo de Venezia Teatro tiene varios proyectos en mente, desde continuar con la trilogía que inaugura Los desvaríos del veraneo, hasta hacer realidad el proyecto al que arrolló el actual montaje. José Gómez, su director, define el trabajo teatral como “un iceberg, inmenso por todos lados pero del que sólo ves la cima, no todo el hielo que está debajo aguantándolo“; y yo, después de dejarme contagiar por la magia que queda escondida, me declaro intrigada y ansiosa por ver el resultado de estos meses de trabajo.

Y no, no creo que la sensación de bienestar que me provocó estar descalza en la alfombra haya influido lo más mínimo en el buen recuerdo que me llevo de este equipo de jóvenes teatreros. ¿O sí?

 

Los desvaríos del veraneo, de Venezia Teatro.

Sala 2 del Matadero, el 20 y 22 de julio a las 20:30

Entradas

 

Iduna Ruiz de Martín

 

Written by Ábrete, Sésamo

2 Comments

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