“Quiero una alegría”, cuatro monólogos gritando al unísono

“Quiero una alegría”, cuatro monólogos gritando al unísono

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Jesús Ortega escribe y dirige la obra “Quiero una alegría”, donde se retratan cuatro personalidades que piden a gritos una alegría que conceda luz al pozo donde la crisis les ha dejado sumergidos.

"quiero una alegría teatro"“Quiero una alegría”, reza el título de la primera obra escrita y dirigida por Jesús Ortega, y yo estoy de acuerdo con él, también la quiero. Y la tengo, qué narices. En realidad las alegrías salpican nuestro día a día, pero somos unas reinas del drama el ratito que el agobio o la complicación aprieta, suerte que nos quedan las historias de otros -dentro o fuera del escenario- para que nos olvidemos durante unos minutos de esa sombra pesada que nos hace suplicar una alegría. En este montaje tenemos cuatro personajes a los que escuchar y entender, y si lo hacemos bien, nos olvidaremos de las peticiones propias.

Jesús Ortega ya vio como se levantaba el telón desde la zona de las bambalinas con la obra Tres Segundos, pero para nosotros verle como director, acostumbrados a seguirle de cerca por su trabajo dando voz al teatro desde Efecto Escena, era todo un evento. En Quiero una alegría Jesús escribe la historia de cuatro personajes que a través de hilos más o menos sutiles, están relacionados.

"quiero una alegría teatro"En los cuatro monólogos que componen la obra, conocemos la historia de una emigrante española que abandona su puesto de ejecutiva y escapa de la crisis trabajando como asistenta en un país donde mantener una conversación es una complicación vital. También se nos presentará, entre carmín y confidencias, una mujer que va desvelando sus recuerdos más íntimos al tiempo que desdibuja los rasgos de maruja con rulos, para dar paso a unos deseos escondidos bajos los bucles y el batín. Le sigue una secretaria inundada de amargura, a quien la pena le plaga cada sílaba; el porqué se desvela con la brusquedad de una mala broma. Y cierra este cuarteto que grita pidiendo momentos alegres, un ingeniero que se dejará llevar más allá del límite racional por una manía un tanto especial.

"quiero una alegría teatro"

Los actores que confiesan y comparten sus dramas y anhelos con el público son Rocío García Cano, Mayte Atarés, Merche Segura y Miguel Ángel Calvo, capitanes durante poco más de una hora de cuatro personajes que a mí personalmente me sirvieron para darme cuenta de lo terriblemente absurdo que es la negatividad como forma de pedir una alegría, aunque sea por puro cabreo -¿para qué?-. Vi, además, lo peligroso que puede llegar a ser alimentar la intransigencia, o la pena que me provoca saber que aún necesitamos salir de nuestro país a buscar no ya un trabajo que nos haga felices, sino una oportunidad ¡una minúscula oportunidad!

La forma en que Jesús Ortega les ha hecho pedir una alegría a estos cuatro seres tan diferentes, está plagada de humor negro, reflexiones entre líneas, y pinceladas poéticas que puedes percibir en un tocador o un delantal, en la forma en que se recoge la ropa tendida, o la rectitud con que alguien se sienta frente al ordenador. Crisis y alegría en el escenario, ¿son dos conceptos incompatibles? Si habéis escuchado y atendido con todos los sentidos, podréis sacar alguna conclusión, ya me diréis cuál.

Quiero una alegría, de Jesús Ortega
Domingos de junio a las 19:30h en la Sala TÚ.
Entradas

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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