Se alquila “Un balcón con vistas” en El Sol de York

Se alquila “Un balcón con vistas” en El Sol de York

0 votes

Laura Molpeceres escribe y dirige “Un balcón con vistas”, una comedia romántica que se reestrena en El Sol de York y ameniza las noches de verano con enredos para no pensar demasiado.

CARTEL-UN-BALCÓN-CON-VISTASCuando voy al teatro, la mayoría de las veces salgo con la sensación volver a casa con equipaje: un pensamiento con el que no desperté esa mañana, una nudo en la garganta, una sonrisa extra, un nuevo actor o actriz al que admirar, un agradecimiento sincero… Y otras veces- no muchas he de reconocer- aprendo vocabulario y términos que considero completamente innecesarios pero que durante el tiempo que dura la función son gratos compañeros de viaje. Hoy, el término a desechar es “ADN Marital”. El encargadado de explicárnoslo será un compañero de piso muy observador…

“Se busca chico de unos 30 años para compartir piso. Imprescindible ser simpático y atractivo, el resto abstenerse. Enviar fotos y datos de contacto”. Un balcón con vistas no se entiende sin que os copie, literal, el anuncio de periódico con el que empieza toda la trama.

Cris está desesperada por recuperar a su ex novio, y busca inquilino que, si nada lo impide, visite la casa en el preciso instante en que Abel, el objeto de su deseo, pase por allí a recoger sus pertenencias. En principio, el plan no tiene muchos errores que corregir, pero la vida tiende a poner las cosas un poco más difíciles de lo esperado, y Diego, el visitante con ganas de encontrar una habitación con vistas, será mucho más que una excusa para dar celos, porque viene con título de psicólogo y con Luna, una novia que no se fia nada de él.

un_balcón_con_vistas

¿Alguno sigue pensando en el “ADN marital” que menciné al principio? Esta terminología, que tiende a explicar cómo de conectado estás a tu pareja, se revelará a través de la música, el desorden (u orden) de un dormitorio, las manías que se anuncian al traspasar una puerta, la forma de discutir, y hasta la cantidad de veces que se utiliza la palabra “pero”. Una reflexión totalmente prescindible para disfrutar con calma y salud (mental) de una relación, pero muy curiosa, todo hay que decirlo.

El elenco de Un balcón con vistas es a cual más divertido: Rubén Martinez, Esther Rivas (protagonista del corto Solos en la noche de mi querido Francisco Javier Alonso -sí, hago publicidad sin ningún tipo de objetividad periodística), Cristina Soria y David Tortosa, forman unas parejas con una conexión brutal. Entre ellas-quién con quién ya se verá- y con el público. Son divertidos, muy naturales con los chistes (se agradece, mucho) y no fuerzan silencios incómodos que indican que ahí tenías que reírte pero no lo has hecho (error que pasa en este tipo de obras…). El enredo en que se ven envueltos los protagonistas les mueve entre el amor y el desamor con un ritmo y unos diálogos ágiles, amenos, y que tienen el mérito de hacerte olvidar la rutina durante algo más de una hora.

Un balcón con vistas es una comedia romántica sin más pretensiones que divertir y hacer más agradable una de las calurosas noches madrileñas. Consigue con éxito lo que se propone, y aunque no sea el tipo de teatro que me suele mover a ocupar una butaca, no se puede negar que esta obra tiene la capacidad de llenar una sala y conseguir que en lugar de reír viendo a actores -seguramente americanos- en una pantalla de cine, aplaudas en directo y con ganas un trabajo igual de logrado por profesionales made in Spain.

 

Un balcón con vistas

El Sol de York (Calle Arapiles, 6)

Del 10 al 27 de julio a las 22:30h

Entradas

 

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *