“Si los ángeles disparan”, el crimen de Puerto Hurraco llega al teatro

“Si los ángeles disparan”, el crimen de Puerto Hurraco llega al teatro

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Con la obra “Si los ángeles disparan”, la compañía Teatro Hermético traslada a los escenarios la novela “Garrulos”, de Jorge Moreno. La España profunda y trágica revive en el teatro.

SLAD-TH1Oscuridad absoluta. Sólo unas pocas velas encendidas alumbran lo que parece el interior de una casa. La luz rojiza ilumina estampas de vírgenes y santos, una escalera, sillas. Desde la penumbra aparecen cuatro individuos. Ellas, por delante. Los dos hombres, adoctrinados, bobalicones, por detrás. Son la familia Izquierdo, responsable de uno de los peores crímenes de la conocida como España negra: la masacre de Puerto Hurraco.

Iván Ugalde, curtido con grandes del panorama teatral off como The Zombie Company o Carlos Be, se estrena en la dirección de escena con este perturbador montaje que nos traslada al antes y después de los asesinatos cometidos por los hermanos Antonio y Emilio, incitados por la Luciana, la sibilina y despechada hermana mayor, y el respaldo de Ángela, la pequeña.

Los cuatro se sentían vilipendiados por el pueblo, que guardó silencio cuando su madre murió en un incendio que ellos consideraban provocado por la familia Cabanillas, enemiga desde antaño. La venganza llegó en forma de disparos indiscrimandos que causaron la muerte a 9 personas y dejaron una docena de heridos.

DSC_6821El trabajo de los actores es merecedor de vítores, por lo difícil de esas historias que encarnan, los acentos que dominan, el aire rural que inunda cada gesto, o la atmósfera caduca y reprimida que ayudan a generar. Antonio (Paco Gámez), el alma más pura y manipulable de los cuatro, inspira una ternura peligrosa. Es responsable de los disparos, pero no puedes dejar de pensar en la mente infantiloide que procesó la orden de matar. Inmensa la interpretación, conmovedora debo reconocer. Manuel Domínguez interpreta a Emilio, un hombre de pueblo, de la España profunda y putrefacta; algo más avispado que su hermano, pero con el germen de la maldad a flor de piel, más corrompido y por lo tanto igual de irracional.

Las mujeres, bien diferenciadas. Luciana (Elena Tur) es turbia, maquiavélica, oscura, la cabeza pensante. “¡Pum, pum!” grita en golpes secos que encogen el alma y anuncian el desenlace de sus planes. Ángela (Ana Feijoo), se deja llevar, se deja hacer, no piensa y tampoco actúa, un títere que a ratos se cree inteligente, partícipe de algo grande y justo.

Las actuaciones son lo mejor de la obra, le dan una fuerza brutal a un texto que a ratos me resultaba repetitivo, vacío de contenido nuevo o valioso. Los personajes están muy bien definidos, con unas personalidades marcadas, y cargados de matices que los actores defienden y trasmiten al público con mucho acierto.

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El Umbral de Primavera es el espacio perfecto para esta obra, que aprovecha cada resquicio de la sala para crear el pueblo y la casa donde se gestó la matanza. Debido a las características del montaje, se ruega al público llegar media hora antes de la función, porque echan el cierre al teatro y la atmósfera empieza a hacerse más tensa, se masca la tragedia sólo con la escenografía. La música en directo de Rafael Domínguez, que rasga la guitarra para acelerar el ritmo y nuestras pulsaciones, contribuye sobremanera a generar el ambiente truculento, negro.

1953557_origSi los ángeles disparan retrata la mentalidad y la cultura de una España profunda que no nos queda tan distante en el tiempo. En 1990 tuvo lugar el crimen que protagoniza la obra, y aún hoy, en pueblos de nuestra geografía, laten odios y enemistades entre familias que no me extrañaría acabaran con tristes finales. La obra permite que palpemos desde nuestras sillas un odio irracional, alimentado por la locura, por el regodeo en planteamientos arcaicos y convivencias podrida; además, se recrea a la perfección la tradición de santería y creencias populares, que ven señales en el color del Sol y al mismo tiempo le rezan a la estampita que corresponda. Ivan Ugalde no busca que comprendamos las razones que llevaron a los dos hermanos a disparar las Franchies contra sus vecinos, pero nos presenta una situación, unos detalles, que hoy alertarían a cualquiera con un mínimo de sensibilidad, y que en su momento, nadie percibió o quiso tener los ojos abiertos para ver que un drama de este calibre se cernía sobre el pueblo.

Teatro Hermético presenta una propuesta teatral diferente, que juega con el malestar y la turbación del espectador, y que pone ante ti cuatro actores que desarrollan la locura con una maestría que asusta y asombra. Chapó, ese es mi punto final.

Si los ángeles disparan, basada en Garrulos de Jorge Moreno

Dirección: Iván Ugalde

Actores: Manuel Domínguez, Ana Feijoo, Paco Gámez y Elena Tur

Música original (en vivo): Rafael Domínguez

Escenografía: Lola García

Iluminación: Jesús Antón

Aydte. de dirección: Paco Celdrán y Georbis Martínez


* Lunes a las 20:15 h en Teatro Lara

ENTRADAS

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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