“Sobre Julieta”, una revisión bioquímica del clásico de Shakespeare

“Sobre Julieta”, una revisión bioquímica del clásico de Shakespeare

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La compañía Grumelot descarga en el escenario de Nave 73 una visión insólita del drama “Romeo y Julieta”. Carlota Gaviño es Julieta, y nosotros, el público, su Romeo. A partir de ahí, nada es predecible.

sobrejulieta-Web“La feniletilamina se dispara con estímulos: una mirada profunda, un roce de las manos y el cerebro se inunda de esta sustancia y segrega dopamina, norepinefrina y oxitocina.” En eso consisten las mariposas en el estómago si lo liberamos de todo halo romántico y lo dejamos en la esencia más pura.

Con revelaciones como esta, en las que te descubres imaginando una sucesión de hormonas revolucionándolo todo en una milésima de segundo para dar como resultado una emoción efímera, vamos conociendo a Carlota, nuestra Julieta. En el escenario no hay una función al uso, es un encuentro entre la actriz Carlota Gaviño y su público, el Romeo al que va a enamorar.

En Sobre Julieta nada es predecible. Tan pronto te encuentras encestando pelotas de pin pong en un vaso con Martini, como bebes por pura empatía una copa del veneno que llevará a la muerte a tu dulce Julieta. Porque eso sí, el final lo conocemos todos, el proceso es lo que te trastocará los esquemas.

Pocos recursos le han faltado utilizar a la compañía Grumelot para conseguir que Julieta y Romeo disfruten de su amor. Carlota Gavino e Íñigo Rodríguez-Claro dirigen este montaje en la que las emociones llegan por todos los frentes, a través del juego de luces, de las escenas grabadas en la calle, de textos originales en inglés (que no cunda el pánico, están subtitulados para no perder detalle), de un monólogo donde nada queda por esconder,  y de una actriz que decía todo sólo con mirarnos.

Sostenida por los elementos virtuales que la acompañan en el escenario, Carlota Gaviño nos seduce, como buena Julieta, con una sensibilidad sutil y agresiva al mismo tiempo, una delicadeza difícil de explicar. Se muestra ilusa, arriesgada, escéptica, enamorada. Moviéndose al compás de explicaciones puramente biológicas, para entender y que entendamos un sentimiento universal que en ningún momento se desprende de su esencia más idealizada. La actriz consigue algo complicado, que rías y te emociones en el mismo espacio y con minutos de diferencia. Te sientes un poco bipolar, quizás es culpa de la historia que se trae entre manos…

Sobre Julieta tienes grandes momentos estelares que provocan el enamoramiento. Carlota, o Julieta – no sé cómo referirme a mi dama- encadena en un momento de nuestra conversación una sucesión de escenas míticas grabadas en la memoria colectiva de cualqueir romántico (o aproximación a ello): Jack y Rose y una tabla en la que cabían los dos, Vivian rescatada por el caballero Edward, el baile de Dirty Dancing y el movimiento de mentón de Patrick Swayze. Ains, la verdad es que si cuentas una pelicula como si lo hubieras vivido tú, es asombrosamente realista. Eso, o que estaba demasiado metida en la historia, ya no puedo diferenciarlo.

El equipo responsable de Sobre Julieta ha conseguido sorprenderme, mucho y para bien. Shakespeare, unido a la bioquímica y fundido con los elementos más reconocibles de ese gran misterio llamado amor, es la combinación perfecta para disfrutar de una romántica tarde de viernes, entendiendo -o no- una emoción que se escapa a toda lógica y pensamiento práctico.

Sobre Julieta, de la compañía Grumelot.

Dirigen: Íñigo Rodríguez-Claro y Carlota Gaviño

Actriz: Carlota Gaviño

Nave 73 (calle Palos de la Frontera, 5)

Todos los viernes de mayo a las 20:30

Entradas

Iduna Ruiz de Martín

 

Written by Ábrete, Sésamo

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