“The Hole 2”: volvemos al agujero…

“The Hole 2”: volvemos al agujero…

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the hole 2Hemos esperado demasiadas noches. Todavía recuerdo aquél día que entré por primera vez en el agujero. Aún era inocente y pensé que había llegado a Madrid un cabaret berlinés: un teatro lleno de humo, mesas pequeñas, luces de colores y una mezcla de comida y bebida que rozaban la candidez. Lo que prometía ser una combinación de baile, canciones y monólogos se convirtió en el Club-Teatro-Cabaret más espectacular y excitante de la ciudad. Desde entonces, no fui capaz de salir del agujero, y cada noche se convertía en una fiesta diferente de sexo, música, acrobacias, bailes de burlesque y números diseñados para hacernos pensar sin dejar de divertirnos.

Podíamos beber y ver las actuaciones a la vez, sentir el vértigo adictivo de las alturas, emocionarnos y caernos, robar el tiempo a la noche y tocar a los artistas como si fueran reales. Pero el éxito fue tan grande, que después de dos temporadas (y 250.000 espectadores), abandonaron Madrid para salir de gira y pervertir a otras ciudades. Tras seis semanas en Málaga teniendo que prorrogar en dos ocasiones, e instalarse en el Teatre Coliseum de Barcelona, por fin vuelven a Madrid, con un nuevo espectáculo: The Hole 2. Otra vez están aquí, lo dicho: volvemos al agujero.

the hole

The Hole 2 comienza unos años después de donde nos dejó el primero. En este tiempo la vida ha cambiado mucho para el Maestro de Ceremonias de The Hole, protagonizado por Alex O’Dogherty. Tras una época de vaivenes emocionales y preguntas interminables, decidió abandonar el agujero, cambiar las viejas costumbres, los vicios inconfesables y prometerse con una abogada para llevar una vida normal alejada de la fiesta. Pero antes de casarse, justo la noche de su despedida de soltero, vuelve al agujero para reencontrarse con ese lugar que le proporcionó tanta felicidad. Y con María del Mar, su amor verdadero.

Después de ser hechizada por el Maestro de Ceremonias, María del Mar se convierte en una humana de curvas imposibles. De esta manera, María Adamuz se erige como la Vedette del espectáculo transformado el segundo agujero en la nueva revista del Siglo XXI. Entre plumas y canciones, la rata -reconvertida en una belleza espectacular- cae en las redes del gato volador (Álvaro Ramírez). Este mismo gato es el encargado de recibirnos en el hall del Teatro La Latina disfrazado de galán de feria, y que no se corta ni un pelo en lucir sus impresionante músculos. Y es que The Hole 2 comienza en la calle. Uno de los personajes más deliciosos, Madamme Zoltar (Vinila Von Bismark), acompaña al maestro de ceremonias como consejera y vidente. Una adivina que hechiza a un publico fascinado por su belleza y que se deja guiar con los ojos cerrados.

the-hole-2-teatroThe Hole 2 sigue manteniendo las acrobacias que nos hicieron contener la respiración la primera vez. Y hasta en las alturas recupera un genero muy nuestro con la trapecista flamenca Marilen Ribot Estelrich. Mientras suena “Pena, penita, pena” de la gran Lola Flores, la bata de cola cae al suelo y la trapecista empieza a volar provocando un silencio fantasmal. También incorpora nuevos personajes: El hombre del smoking azul (Sergio-David Blanco), un misterioso acompañante que nos desvela algunos de los secretos del agujero; La Jungle Girl (Marchu Llorente), una coreógrafa  primitiva que despierta el lado más salvaje de los tímidos, y el Mago (Nomi Magic), un hombre elástico que crea ilusiones inexplicables.

Y cuando parece que ya has visto todo, el agujero sigue fascinando con los números del cuarteto de acróbatas (Miguel Ángel Guillén Pozuelo, Celia Benayas Pérez, Gema García Moresco y Alejandro del Monte Blanco). Entre número y número impresionan con su fortaleza física y sus cuerpos que parecen tallados en piedra. Una destreza irreal que invita a pensar que todo es mentira, que nos están engañando. Pero no, todo es verdad, tan solo tienes que creer en lo que estás viendo. Y de la oscuridad llegan dos números para dar luz: uno con la Rueda Cyr, y otro con el Mástil Chino, que se burla de las alturas tocando el techo del teatro.

The Hole cambia. Victor Conde, director del espectáculo, consigue que sea más teatral e incorpora músicos en directo (La banda de rock: Chus Herrera, Alexander Panchenko -Shasha-, Susan Santos y Carmen Niño). Un claro homenaje a la revista alejándose del cabaret alemán y recurriendo a nuestros referentes para rescatarlos sin caer en un homenaje nostálgico. Otra nueva etapa sin butacas como aquellos viejos espectáculos de variedades: El Teatro Chino de Manolita Chen, Las Alegres Chicas de Coslada… Y un teatro, el de La Latina, donde se instaló la picardía hace muchos años, antes que el agujero.

Y lo más divertido es el bingo del descanso. Las bolas se sacan del paquete del gato volador mientras las piezas troqueladas del cartón van cayendo como pipas. El premio es un jamón, la joya de la corona de nuestra pirámide gastronómica. Para conseguir los cartones hay que pedir una consumición o participar en la coreografía de un baile donde los únicos pasos consisten en magrearse unos a otros. El elenco se une al público y por cada tocamiento…¡un cartón!. También puedes hacerte fotos gamberras, siempre tocándose, y subirlas a twitter con el hashtag #SiTeTocoTuMeTocas.

¿Quién necesita divertirse?

Los monólogos, escritos por Alex O’dogherty, pretenden llegar al público como una reflexión que les invite a preguntarse ¿por qué?. Entre tanta diversión, es fácil aparcar los problemas por una noche, y aunque el envoltorio que vemos es de color y sonrisas maquilladas, The Hole 2 es un homenaje al amor y las relaciones de pareja. Decía Stendhal: “Basta un pequeñísimo grado de esperanza para causar el nacimiento del amor”. Esa esperanza que sirve para dar origen al nacimiento del amor también se puede usar para mantenerlo, porque aunque hoy en día las relaciones sean  pasajeras y tengan fecha de caducidad, podemos ser la nota discordante de un mundo que no cree en las excepciones.

Jerónimo Carmona Garzón

Written by Ábrete, Sésamo

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