“Una noche como aquella”, un triángulo sin dramas

“Una noche como aquella”, un triángulo sin dramas

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“Una noche como aquella” nos sienta frente a un trío amoroso que evoluciona desde el banco del parque al piso compartido, amenizado con las cuerdas de una guitarra en directo.

una noche como aquellaTres son multitud. O eso dicen los que se quedan fuera del triángulo. Bueno, y quizás alguno de los miembros partícipes en la figura geométrica, también. Pero no, aquí no se lanza ese mensaje, en Una noche como aquella no hay lugar para las sentencias categóricas, ni el llevarse las manos a la cabeza con lamentos en la garganta. Naturalidad, frescura, y ausencia de drama en una propuesta escénica original y pletórica de dinamismo.

Tres amigos, un banco, el parque, preguntas lanzadas al vuelo, cervezas, una propuesta arriesgada, y se acepta el reto. Chos dirige este trabajo escénico que tiene una energía muy bonita, sencilla, que aún sin haber vivido de cerca una situación similar a la que se propone en el escenario, te ves dentro, eligiendo tu alter ego, y viviendo la experiencia a su lado.

Es complejo poner normas y razón a una situación que nace mucho más lejos: en las ganas y el porque sí. Además, las relaciones deben entenderás quienes están viviéndolas. Y punto. Dicho esto, nos sorprenderíamos al saber quienes son los que nos comprenden, y quienes los que apuntan con el dedo y susurran a nuestras espaldas, que diría Alaska.

Una noche como aquella, escrita por Nacho Redondo -ingrediente estrella del trío protagonista- está salpicada de humor, y agradezco la ausencia de drama en un tema al que recurrentemente tendemos a vincularle dolores de cabeza. En este particular equipo de amantes y amigos fluye una paradójica normalidad, y el desenlace lo marca la vida misma.

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Para conceder aún más ritmo a un guión ya de por sí dinámico, Ana Pi da color a la escena con la música en directo que nace de su guitarra, y ya que está , escucha como improvisada confidente, las reflexiones de los tres amigos.

Jorge Páez (que actuó sustituyendo a Nacho López), Nacho Redondo y Nahia Laíz (a quien sustituye en lagunas funciones Esther Acebo), tienen una química que abraza al espectador y le hace sentir frente a una situación real, cercana. En una historia como la que se narra en este montaje, la complicidas de los personajes es vital, y ellos destacan precisamente por este rasgo.

Una noche como aquella es una propuesta ligera, pero con cierto poso si eres de los que busca la miga siempre que te sientas en una butaca. El guión es divertido, con una ironía ágil que nos mueve por una historia de amor sin tragedia, con sus dudas y cortocircuitos habituales, sin exagerar ni tender a los finales con príncipes o princesas, ni a las rupturas inundadas en lágrimas. Una historia de amor de las que apetece escuchar, porque te reconoces, y porque el único drama que aquí se palpa, es del tener que volver a empezar con una nueva experiencia a la espalda pero… ¿desde cuándo esto es un problema?

 

Una noche como aquella

Equipo completo aquí.

 

• Sábados de marzo a las 22:45h en Nave 73

ENTRADAS

 

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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