Vuelven los titiriteros con Laví e Bel y Emilio Goyanes

Vuelven los titiriteros con Laví e Bel y Emilio Goyanes

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“Laví un viejo tahur judio y Bel una corista retirada. Una especie de premonición del futuro cabaretero que nos esperaba” Así explica Emilio Goyanes el nombre que le concedió a esta compañía, y que hoy necesitaba tener aquí, para mí y para vosotros.

El Escenario Ambulante. CartelA veces, por amor, terminas haciendo cosas de las que en tu sano juicio reniegas. Las entrevistas me gusta hacerlas compartiendo mesa, porque es cuando se crea un vínculo bonito, surgen temas no previstos, y además, conocer el café o té que prefiere la otra persona, puede decirte mucho más de lo que se cree. Pero esta vez la distancia se interponía entre la compañía granaína Laví e Bel y nosotros, pero como me enamoré de su trabajo, he tenido que ceder, el corazón me lo pide.

Nuestro interlocutor al otro lado de los correos es Emilio Goyanes, director y dramaturgo de la compañía. “El ojo que todo lo ve”, como reza su página web. El responsable de que la armonía se asiente dentro y fuera de los escenarios que pisan.

image_evento_final_11500_2014-09-17_13_40_02En los inicio de Ábrete Sésamo, llegó a nosotros una nota de prensa que irradiaba color desde las fotos, a la idea que contenía. La Barraca del Zurdo fue una de las primeras visitas teatreras de nuestra web, y la recuerdo con mucho cariño, con la melancolía que un niño puede evocar la primera vez que va al circo o que disfruta de una película en el cine. Vibré, me emocioné, salí del teatro con mariposas en el estómago. Lo que os decía: amor a primera vista. A riesgo de conceder un aire de realidad a un proyecto tan idealizado, tuve que preguntar por cómo nació esa historia tan bella de teatro, circo y guerra.

“No sé si decir que nació, o me cayó encima. 2008 fue un año estupendo para nosotros. Hicimos «Cabaret Líquido» que estuvo tres meses en la Expo de Zaragoza y luego hizo una gira que acabó en el Teatro Marquina. Ruina económica total, pero nos hizo ganar un Premio Max al Mejor Musical.

Quería hacer un nuevo espectáculo y llevaba un año dándole vueltas. Tenía mucho material pero nada que lo uniera, y una noche… ZAS. Estaba mareado y me fui a fumar al patio de atrás de mi casa y entonces vino todo de golpe. Primero el título: «La Barraca del Zurdo» y luego la pregunta: ¿Quién es el Zurdo? Y la respuesta que trajo detrás a toda su familia en aluvión. […] Supongo que todo estaba ahí, en mi cuerpo, en mi cabeza y luego en la de todo el equipo. A veces uno tiene la sensación de ser una especie de arqueólogo. No es que inventes, sino que con una brocha vas quitándole el polvo a historias que ya existen.”

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Satisfecha mi curiosidad, nos remontamos a los orígenes de la compañía, que nunca está de más conocer de dónde viene quien nos roba los suspiros.

Laví e Bel nació en Granada, en 1992. Después de unos meses en la Expo Sevilla, decidí no volver a Madrid (yo soy madrileño) y tomé una decisión que ha marcado el resto de mi vida: Granada – no me cuesta nada entenderlo, gran elección-. Desde entonces han pasado 23 años, 23 espectáculos y mucha batalla.”

escenarioambulante5Le pregunto por el sello que podría identificar a Laví e Bel, aunque yo ya lo sé, porque es lo que me conquistó. Este equipo tienen el ánimo de los titiriteros, las suelas de los cómicos de la legua, la costra de quienes viajan creando historias. Dice no conocer cuál es su «marca», pero enumerándome lo que sí sabe, confirma mis pensamientos con una respuesta preciosa, cargada de la pasión que ya percibí, y que sostiene mi idea de esta compañía:

Sabemos que los actores van a transformarse constantemente, que son atletas de las emociones, que los muertos y los vivos conviven en escena, que el tiempo es teatral, el lenguaje es teatral, antinaturalista, que reinventamos el pasado a nuestro gusto, con respeto y libertad, que el grupo palpita sobre el escenario con un solo corazón y un solo cerebro, que el cabaret nos encanta, las canciones, las variedades, los contrastes de ambiente, que nos sentimos herederos de una vieja tradición, orgullosos de ser cómicos, de ejercer un oficio que existe desde que el mundo es mundo en todas las civilizaciones.”

La próxima semana Laví e Bel viene a la capital con un nuevo espectáculo, Escenario Ambulante, y corresponde indagar en el nuevo proyecto. Muda me quedo al leer la respuesta.

“«Lo que yo digo es que no hay perdón… ellos se creen que cuando dejen de saquear pediran perdón a un tipo con sotana y todo resuelto y eso es así. Pero lo que no saben es que cuando lleguen a su paraíso un tipo con barba les pegará con la puerta en las narices». Esto dice una abuela indignada dispuesta a tirarse al monte, «ahora, tan cerca de la muerte». El espectáculo pasa de cosas como estas a momentos frágiles, bizarros, poéticos, emocionantes, vacíos. Canciones de los viejos maestros, números que hablan de lo que pasaría si solo viviéramos una hora, otro que sostiene que dentro de cada cuerpo está toda la historia de la humanidad, lucha libre, talkshow…

Lo que se va a encontrar el público es un viaje sin fin, en un barco-escenario, que navega a la deriva y que pasa por garitos como la Jaula de Oro, uno de esos sitios donde «venderse sale caro», o la Espada del Diablo, un antro portuario del que es mejor alejarse, el Cabaret del Mar para las gambas y las merluzas, el Desierto… Nuestro escenario ambulante busca teatro donde anclarse por un tiempo, sin prisa, sin angustia, como parte de su naturaleza.”

¿Falta mucho?, ¿falta mucho? Miro el calendario, impaciente. Venga, calma, que queda menos… Si esta respuesta que acabáis de leer la coloreáis con la estética que se puede disfrutar al ver La Barraca del Zurdo y le ponéis voz y música, estaríais tan ansiosos como yo, estoy segura.

Al ser una compañía de fuera de la capital, tengo curiosidad por saber si hay diferencias en el teatro o la forma de acercarse del público.

“La verdad es que en escenarioambulante11Granada tenemos un teatro con una de las mejores programaciones que puedan encontrarse: El Teatro Alhambra, teatro y danza nacional e internacional, flamenco, música, etc. Siempre con calidad y cuidado. El teatro se llena muchos días. El público va cultivando su mirada según lo que va recibiendo. En Madrid hay una cartelera dominada principalmente por lo comercial salvo honrosas excepciones y eso no ayuda a que el público abra la mirada. Pero en Madrid, afortunadamente, hay público para todos los gustos.”

Ahora escapamos de la magia del teatro para mentar la situación actual de la cultura, vergonzosa y con pendiente inclinada para pequeñas (incluso grandes) compañías.

“Pagaremos durante mucho tiempo el precio por la cerrazón y la inexplicable actitud de este gobierno hacia la cultura. Efectivamente ya hemos tocado fondo y ahora estamos escarbando. La gente de la cultura estamos hechos (salvo los muy acomodados que también los hay), a las crisis y los golpes y siempre encontramos una manera de seguir. […] Las dificultades son tan grandes, tantas, tan cotidianas que sería interminable y tedioso explicarlo. Para qué hablar del 21% de IVA Cultural, el más alto de Europa. Eso solo quiere decir que nuestros gobernantes son los que menos valoran la cultura de Europa. Para qué hablar de los presupuestos rebajados hasta el ridículo o inexistentes. Para qué hablar de Hacienda, los bancos, las instituciones. En este año no hay casi nada a favor. Sólo una cosa: que tenemos materia de sobra para seguir haciendo espectáculos.”

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Para restablecer el optimismo de la entrevista, vamos a hablar de la belleza de esta profesión, de lo que regala subirse a un escenario.

“Esta profesión es un juego. Un juego duro, que exige una extraordinaria determinación, pero un juego al fin y al cabo. Reunimos a los espectadores que vienen a que les contemos algo y necesitan realmente que alguien hable de la vida, del amor, de los deseos para el futuro, del pasado oscuro… y que lo haga con ternura y esperanza. Al menos así lo veo yo. Cuando conseguimos llegar a los espectadores sentimos que tiene sentido lo que hacemos. Lo que nos regala esta profesión es el reconocimiento de los espectadores, el encuentro con ellos.”

Si hubiera tenido un café delante, la charla podría haberse alargado mucho más, aunque en realidad siempre termino con más minutos off the record que publicados (la parte bonita de mi profesión), y esta llega a su fin con las recomendaciones culturales del protagonista del día, Emilio Goyanes:

“Al que esté enamorado o recién desenamorado le recomiendo que oiga a Javier Ruibal. Al que quiera un poco de emoción pura a Chaplin. Al que quiera enamorar, a Cole Porter. Al que quiera vivir un momento intenso en un teatro que vea «El Intérprete».”

Con esta entrevista vuelvo a viajar al mismo escenario al que me trasladé después de la conversación en que conocimos mejor a la compañía Teatro de Poniente. Es un lugar en el que el teatro es más puro que en muchos escenarios que visito, las bambalinas esconden maletas en constante movimiento, los focos encienden un verdadero amor por una profesión dura pero gratificante, y los viejos cómicos, se enorgullecen con trabajos cargados de color y porqué negarlo, de melancolía. Emilio Goyanes dice que jamás pensó poder dedicarse a otra cosa que no fuera actuar, yo sin embargo, a veces si cambio la hoja y el papel que vienen con mi yo periodista y me subo a un carro como el de Zampanò en La Strada, recorro algún pueblo, y miro las caras de quienes ven llegar el teatro, el cabaret, o la magia de los verdaderos titiriteros. Aquí me voy a quedar un rato, mientras, espero que disfrutéis del encuentro con esta compañía.

 

Próxima cita con Laví e Bel:

Escenario Ambulante

Del 28 al 31 de enero en Sala Cuarta Pared

Entradas

 

Iduna Ruiz de Martín

Written by Ábrete, Sésamo

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